jueves, 28 de abril de 2016

PINTURA NEOCLÁSICA


Diderot consideraba que el arte debía educara los ciudadanos. En este sentido, el arte debe representar aquellas acciones y escenas que muevan a la virtud, al heroísmo, a despertar la moral cívica que debe representar a la nueva sociedad en contraste con la decadencia moral y el hedonismo del arte rococó.Bajo influencia platónica se identifican belleza, bondad y virtud.
La Antigüedad grecorromana se constituye en ejemplo de virtudes cívicas. Las tragedias griegas y la austeridad de la Roma republicana se convierten en una fuente de inspiración para pintores  neoclásicos. Su paradigma es Jaques Louis David (1748-1825).
Formalmente, la pintura neoclásica da prioridad a la línea, de contorno nítido, que ofrece claridad intelectual al tema representado. El color está al servicio de la línea y se prefieren los tonos fríos.
Anton Rafael Mengs publicó un libro donde expresa ideas esenciales de la belleza en pintura y como el arte debe superar a la naturaleza y perfeccionarla.
David está influido por Rafael, Correggio y Caravaggio.
El Juramento de los Horacios, de 1784, se considera la primera obra plenamente neoclásica. Es una obra aclamada por su intencionalidad política. Los hermanos Horacios se juramentan para luchar con los Curiacios, y son ejemplo de virtud cívica y de sacrificio: luchan por defender la libertad y la virtud. Contrastan con sus mujeres que parecen encarnar la moral aristocrática, preocupadas solo por la familia en lugar de por defender los valores cívicos. La composición rectangular recuerda a un escenario teatral , las líneas y contornos definen los volúmenes . La luz, fría y oblicua, recuerda  a Caravaggio. Austeridad y virtud van unidas.
El juramento de los Horacios
La fama de David se extendió rápidamente hasta convertirse en el pintor de la Revolución Francesa y en el favorito de Napoleón.
La intención didáctica de sus obras queda patente La muerte de Sócrates (1787) y Los líctores llevando a Bruto el cuerpo de sus hijos (1789) donde se ensalzan valores como el sacrificio, el estoicismo, la defensa de la verdad y del deber.
Los líctores llevando a Bruto el cuerpo de sus hijos

La muerte de Sócrates

A partir de 1790 David se convierte en propagandista de la Revolución. En 1792 fue elegido miembro de la Convención.
Una de sus obras cumbres es La muerte de Marat (1793). David prescinde de representar el hecho dramático del asesinato de este revolucionario y nos expone el hecho concluida la acción. Marat, el héroe revolucionario, virtuoso, austero y bondadoso, yace inerme víctima de una traición. Un fondo neutro , Marat en la humilde bañera que utilizaba para aliviar los dolores de su enfermedad y simboliza la virtud que antepone el deber al sufrimiento, una tabla por mesa que simboliza la honradez del político que vive en la pobreza. Aquí Marat acaba de firmar un cheque a una mujer pobre con hijos. En el suelo, el arma del asesino contrasta cruelmente con el arma de Marat, la pluma. La grandeza de esta obra reside en su economía de medios y en su sencillez. Las luces y la postura de Marat nos recuerdan inevitablemente al Entierro de Cristo de Caravaggio.
El vacío, esa extremada austeridad es la expresión del paso del ser a la nada.

En su obra El Rapto de las Sabinas (1799) recoge el momento en que las mujeres detienen la batalla. Es un cuadro muy teatral e idealizado pero simboliza la idea de reconciliación de los franceses.

En Napoleón cruzando los Alpes (1801) representa a un Bonaparte claramente idealizado, con el viento agitando por igual a caballo y jinete, adelantando el romanticismo. Compara a Napoleón con Aníbal.
Coronación de Napoleón
Napoleón cruzando los Alpes


En La Coronación de Napoleón (1805-1807) nos ofrece lo contario a aquella austeridad del revolucionario Marat. La pompa de la corte, armiños, brocados, terciopelos y Bonaparte en un gesto de arrogancia, colocándose la corona que toma de manos del Papa.

J.A.D.Ingres (1780-1867) fue discípulo de David pero aunque defiende la tradición clásica, su mirada se vuelve hacia Rafael y Bronzino. Indiferente a la polémica entre Neoclasicismo y romanticismo , se salta cada vez con más asiduidad las leyes convencionales. Acérrimo defensor de la línea, en ocasiones llega deformarla o a introducir errores perspectivos.
Es el primer artista que pinta la realidad tal y como él la ve y la siente.





la gran odalisca
En la Bañista de Valpinçon (1808) , La gran odalisca (1814) o El baño turco (1862) nos ofrece su particular forma de sentir el cuerpo femenino, aunque para ello tenga que sacrificar proporciones anatómicas, deformar líneas y volúmenes. Para Ingres importa el conjunto y no cada parte por separado. Su arte no fue comprendido en su época.
la bañista de Valpinçon
La  odalisca y esclava
Rafael y Fornarina

ESCULTURA NEOCLÁSICA


La escultura neoclásica en Europa se desarrolló pronto porque no se había llegado  prescindir totalmente de la elegancia y la solemnidad clasicistas durante el Renacimiento o el Barroco. Ahora las academias razonan los criterios de belleza y en consecuencia la escultura resultará fría y apenas comunica al espectador. Es una escultura estática, alejada del espectador, en la que abundan temas mitológicos.
El material por excelencia es el mármol blanco. Se concede todo el protagonismo a la línea pura , contornos bien delimitados y conjuntos serenos y sobrios.
Antonio Canova , con sus monumentos funerarios, sus retratos a la familia de Napoleón, como el de Paulina Borghese , y sus temas mitológicos como Amor y Psique, donde denota la influencia de Bernini, es el escultor más importante de todo el Neoclasicismo. 




Su obra más original es el Monumento funerario a María Cristina de Austria, en Viena. La negra abertura del interior del sepulcro contrasta con la luminosidad de las figuras alegóricas del exterior. La muerte se representa como un hermoso ángel que se apoya en un león. El cortejo fúnebre porta las cenizas y representa a las distintas edades en las distintas figuras, dispuestas de manera asimétrica y deslizándose con serenidad.

El danés Thorvaldsen fue también un destacado escultor. Se inclina por una escultura basada en las proporciones y en un idealismo formal muy rígido: Jasón, Ganímedes y el águila de Zeus.

Hebe
Canova se inspiraba más en modelos  helenísticos y Thorvaldsen en los clásicos. Esto se ve si comparamos la Venus itálica de Canova con la Hebe de Thorvaldsen
Venus itálica, Canova

Ganímedes y el águila
Jasón






ARQUITECTURA NEOCLÁSICA

ARQUITECTURA
En arquitectura  el neoclasicismo tomará del arte griego las formas rectas y las aplica a edificios que nada tienen que ver con los griegos y que son fruto de una nueva forma de vivir y de una nueva sociedad. Así temas tan griegos como los frontones o las columnas se aplicarán a edificios como bolsas , museos , bibliotecas, es decir, edificios preferentemente civiles y urbanos característicos de la época de la Ilustración.
De Roma se recuerda la concepción  de unidad espacial de los edificios. Se da asimismo gran importancia a la cúpula tomando como modelo la del Vaticano realizada por Miguel Ángel, contrastando con edificios de tendencia horizontal.
En este momento en Francia se hacen edificios como la iglesia de la Madeleine, de Vignon, que asemeja a un templo clásico o arcos del triunfo como el de la Estrella de Chalgrin o el  del Carrusel.
Arco de la Estrella de Chalgrin




La Madeleine, actual Bolsa de París 





Alte Museum, Berlín, de Schinkel
Puerta de Brandemburgo


Teatro real de Berlín, de Schinkel
En Alemania abunda también la arquitectura neoclásica, por ejemplo, la Puerta de Brandemburgo de Berlín de Karl Laghans o los Propileos de Munich, de Leo von Klenze.
Gliptoteca de Munich, de von Klenze



Lo mismo sucede en Inglaterra , donde encontramos el British Museum, de Robert Smirke y de aquí pasará a Estados Unidos: El capitolio de Washington es un ejemplo.
British Museum

Capitolio

En España cuesta introducir las formas neoclásicas debido al fuerte arraigo que tenía el Barroco pero la Real Academia de Bellas Artes de san Fernando impondrá a los artistas el nuevo estilo que luego alcanzará gran difusión. Carlos III es el gran mecenas del neoclasicismo. Las ciudades van a ser transformadas siguiendo los principios neoclásicos e ilustrados, como Madrid : se abren calles, se hacen fuentes, arcos, edificios nuevos como museos o bibliotecas  así como la realización de alumbrado público o sistemas de alcantarillado. Ejemplo de este furor constructivo fue la Puerta de Alcalá , del arquitecto Sabatini, el Museo del Prado de Juan de Villanueva o el observatorio astronómico.
Museo del Prado, de Juan de Villanueva
El introductor del estilo fue el italiano Sabatini, autor de la puerta de Alcalá. Luego será Villanueva el gran  arquitecto neoclásico español y es autor del Museo del Prado,  del puerta del Jardín Botánico y del Observatorio Astronómico.


En Galicia el Neoclásico tardó en cuajar debido al fuerte arraigo del Neoclasicismo pero luego se construyeron numerosas iglesias en este estilo como la Fachada de la Catedral de Lugo de Sánchez Bort. También hay numerosos edificios civiles como el Pazo Raxoi de Santiago de Compostela del francés Carlos Lemart, o la Universidad de Santiago (actual facultad de Medicina) .

Facultad de Medicina de Santiago, antigua universidad
Paso de Raxoi

Catedral de Lugo, fachada principal


NEOCLASICISMO Y ROMANTICISMO: FUNDAMENTOS SOCIALES Y ARTÍSTICOS DE AMBOS MOVIMIENTOS

Panteón de Agripa, grabado de Piranesi

La guerra de Independencia americana (1775-1783) y la Revolución Francesa son exponentes de las transformaciones que se producen a los largo del siglo XVIII y que suponen el fin de una era.
Los profundos cambios económicos y sociales (crecimiento demográfico, revolución Industrial y ascenso de la burguesía, junto con nuevas formulaciones teóricas basadas en la Ilustración, socavan las bases del Antiguo Régimen inauguran la época contemporánea.
La segunda mitad del siglo XVIII es el momento álgido de la ruptura con la tradición en los campos político, social e ideológico.
Winckelmann
En el siglo XVIII aflora una enorme cantidad de pensadores y filósofos como Hume, Voltaire, Jefferson, Rousseau, Diderot, Kant o Adam Smith que participan de unas ideas comunes basadas en la tolerancia, el cosmopolitismo y el derecho inalienable a la crítica. Para ellos la razón es un instrumento práctico basado en la experiencia apto para formular normas sobre acción moral y social.
Pero Hume y Rousseau también hablan de la importancia de los sentimientos, que dictan las acciones a los hombres.
El arte
La caída del Antiguo Régimen en Francia con la Revolución de 1789 era el resultado de la oposición de las clases medias y populares a un sistema político y social dominado por la aristocracia , incluyendo en esta protesta incluso al Rococó y recomendándose por parte de los pensadores ilustrados la serenidad del arte clásico.
Una serie de circunstancias van a permitir este redescubrimiento de la Antigüedad clásica , por ejemplo, el descubrimiento de Pompeya y Herculano que conllevó la aparición de libros y hallazgos sobre lo encontrado. En este sentido sobresalen la primera Historia del Arte, escrita por el alemán Winkelmann (1716-1768)  sobre la Antigüedad así como sus dibujos de ruinas de ruinas romanas que van a tener gran difusión en Europa. Su Historia del Arte de la Antigüedad lo convierte en el fundador de la Historia del Arte. También destaca el ensayo estético titulado Laoconte , de Lessing. Y los grabados de Piranesi . Si Winkelmann era gran admirador del pasado griego, Piranesi recrea en sus grabados las ruinas del glorioso pasado romano. El primero prefiere la sencillez griega, el segundo la monumentalidad romana.
Coliseo , por Piranesi
Asimismo las academias creadas a lo largo del siglo XVIII subrayan el valor normativo de lo clásico y se apoyan en los hallazgos originando verdaderas campañas antibarrocas y buscando el buen gusto que se había perdido.
Foro romano, grabado de Piranesi
Se produce también una crisis estética motivada por el agotamiento de las formas decorativas del Rococó, sin apenas trascendencia en sus exteriores. Por ello la única salida era crear un estilo distinto o volver al pasado y se opta por esto último representando el Neoclasicismo la derrota de la aristocracia y de sus salones.
El Neoclasicismo se prolongará hasta bien entrado el siglo XIX y el centro será Francia aunque sus consecuencias abarcarán toda Europa afectando especialmente a la arquitectura y algo también a escultura y pintura.
El Romanticismo va a ser un poco más tardío. Las invasiones napoleónicas hacen tomar conciencia a los pueblos de sus peculiaridades como nación y se ensalzan los sentimientos de pertenencia a ellos. Es la Europa del Romanticismo. El protagonista ya no es el ciudadano, parte de una colectividad, si no el individuo. Rasgos del Romanticismo son la búsqueda entusiasta de los vestigios del pasado, el amor a la naturaleza y el predominio de la pasión y la sensibilidad sobre la razón.

Para los románticos alemanes la naturaleza era el medio donde el hombre se encontraba a sí mismo. La naturaleza es algo hostil y sobrecogedor que provoca en el hombre el sentimiento de lo sublime , através del cual es consciente de su individualidad. Para los ingleses , la naturaleza se modifica y se adapta al hombre y a sus sentimientos para permitir su sociabilidad; es lo pintoresco

jueves, 25 de febrero de 2016

PINTURA DEL CINQUECENTO: LEONARDO, RAFAEL Y MIGUEL ÁNGEL

PINTURA DEL CINQUECENTO, LA ÉPOCA DE LOS GRANDES GENIOS: LEONARDO DA VINCI, RAFAEL Y MIGUEL ÁNGEL.
Ya hemos hablado de las circunstancias especiales que dieron lugar a una de las épocas más brillantes en toda la historia del arte occidental, toca ahora pararse en sus grandes figuras, casualmente todas ellas se dedicaron en mayor o menos medida a la pintura, sin dejar de lado otras disciplinas. Leonardo y Rafael fueron ante todo pintores y Miguel Ángel se sentía sobre todo , escultor.


Leonardo da Vinci (1452-1519) sienta las bases de la pintura del siglo XVI. Nace en 1452 pero supera la tradición pictórica del siglo XV. Los grandes logros teóricos: lienzo, óleo, perspectiva, nuevas temáticas, se  habían fijado desde el siglo XV y en el XVI los artistas se dedican a profundizar, a ensayar nuevas técnicas y en la pintura se van a centrar en el estudio de la luz, la luz que crea un ambiente, la atmósfera que desdibuja los contornos y degrada los colores en la distancia. Es la llamada perspectiva aérea.

Leonardo da Vinci  nació en una aldea Toscana, hijo ilegítimo de un notario, pronto dio muestras de su inusitado talento en el taller de Andrea Verrocchio donde recibe una completa formación que le hubiera bastado de haberse conformado con los límites habituales de cualquier artista. Pero Leonardo era un genio. Su inteligencia fue objeto de admiración entre sus contemporáneos. Destacó en diferentes campos, como en la ingeniería o la música . Observó la naturaleza para desentrañar sus misterios, diseccionó cadáveres para estudiar la anatomía. Parecía no existir nada que no despertase su curiosidad desde el desarrollo de un feto al vuelo de las aves.
Leonardo se esforzó en dignificar la pintura como arte liberal y considerar su proceso manual como lo era el escribir en relación a la poesía. Viajó incesantemente de una corte a otra, de Florencia a Milán, de Milán a Florencia, a Roma y finalmente a la Francia de Francisco I donde murió en 1519.
Todo el lenguaje pictórico del siglo XVI tiene su base en Leonardo da Vinci. En El Bautismo de Cristo de Verrochio, Leonardo colabora y pinta el ángel y probablemente también colabora en el paisaje. Leonardo prescinde del contorno de la figura y difumina los rasgos, envolviéndola en la atmósfera circundante. Es la luz y no la línea a que hace surgir las formas. Tiene muy en cuenta el color en la teoría pero en la práctica lo usa muy poco centrándose más en la atmósfera que envuelve los objetos. Representa los objetos más oscuros cuando están alejados del espectador, menos oscuros y al revés, los objetos más claros al alejarse, deben oscurecerse. Llegó también a la conclusión de que las sombras no son totalmente negras sino azuladas, conclusión a la que los impresionistas llegarían casi 400 años más tarde.
Con el retrato de Ginebra Venci nos demuestra como la luz es el elemento fundamental. Leonardo escoge una gama cromática más limitada que la de sus coetáneos: pardos, grises, verdes aceitunados, tierras etc. Del modelado duro y contundente  del Quattrocento pasa a sugerir las formas, la cabeza se enhebra con el árbol.

Leonardo realiza una Epifanía, la de los Uffizzi, donde realiza un esquema compositivo triangular, donde los personajes se sitúan en un semicírculo abierto al espectador. Esta composición va a ser característica del Clasicismo Renacentista. Leonardo en lugar de concebir el cuadro como una retícula en la que luego acomoda la figuración , primero sitúa las figuras y luego marca las líneas de profundidad.

Para Leonardo las obras de arte eran un modo de investigación de la naturaleza que tanto le atrae y tanto le gusta observar. Esto fue determinante para que dejara sin concluir algunas obras, como esta Epifanía.
Da Vinci aplicaba sobre el lienzo una base blanca y luego graduaba los colores por encima en una fusión lenta y gradual de la luz a la sombra, la técnica conocida como difuminado o sfumatto. La luz se convierte en protagonista de cuadro. Las figuras y el fondo parecen fundirse en esa lenta gradación de los perfiles difuminados lo que aporta a las figuras un aire poético y al fondo, un ambiente melancólico.
Las figuras de sus cuadros están en movimiento o en actitudes que parecen aportarles vida propia

Leonardo vivió en Milán entre 1481 y 1499 trabajando en la corte de Francesco Sforza y luego para la de su hijo Ludovico el Moro, para quien realizó fortificaciones, organizó festejos y se dedicó a la investigación de múltiples disciplinas, desde la geología a la anatomía pasando por la música o el urbanismo. Puede que a esta etapa milanesa se deba la realización de una obra que tiene dos versiones conocidas, una en el Louvre y otra en la National Gallery: La Virgen de las Rocas. Con toda seguridad la que se puede atribuir enteramente a la mano de Leonardo es la del Louvre. Esta obra es uno de sus cuadros más herméticos de Leonardo. Los personajes componen un triángulo muy equilibrado, en el vértice, la Virgen. El ángel, San Juan y Jesús en una naturaleza rocosa y cargada de brumas más propia del norte. La atmósfera da unidad a la escena. En la zona cavernosa sitúa un foco de luz. Puede que esta alusión a la caverna tenga una carga filosófica y cristiana a la vez. El ángel nos señala al niño Jesús, que bendice a San Juan, protegido bajo la mano de la Virgen, todos los personajes van conectados entre sí. En esta obra Leonardo ofrece, a través de una atmósfera difusa, coloreada y envolvente, su concepción de la belleza.
La otra gran obra de Leonardo en Milán es la Santa Cena del refectorio del convento de Santa María delle Grazie. (1495-97). Leonardo rechazó elegir el fresco, técnica convencional para pintura parietal y prueba a pintar al temple sobre estuco, pero al secar a diferentes velocidades se le cuartearon todos los colores. Leonardo plantea la escena de una forma novedosa. Se vale de la perspectiva lineal para crear la sensación de una prolongación del espacio real. Coloca un foco de luz al fondo y otro a la izquierda añadiendo al espacio, la atmósfera. En palabras de Gombrich “Nunca se había mostrado con tanta fidelidad y tan lleno de vida el episodio sagrado. Era como si se hubiera añadido otro comedor(…). No había nada en esta obra que se asemejase a las viejas representaciones de este asunto(….) Había algo dramático y angustioso en ella.” Leonardo escoge el momento del anuncio de la traición . Recoge las diferentes reacciones de los apóstoles, unos discuten , otros reaccionan con inocencia o gestos de protesta. San Pedro, dice Gombrich, se precipita hacia San Juan (a la derecha de Cristo) impetuosamente. Como si murmurase algo al oído de San Juan, inadvertidamente empuja hacia delante a Judas. Judas no está separado y ahí la novedad, pero parece aislado. Leonardo deja en sombra su rostro, no habla ni se comunica con nadie. Agarra fuertemente la bolsa con el dinero de la delación y parece buscar la sombra de la sospecha , contrastando así con la serenidad de Cristo.  En la composición del cuadro no hay nada caótico a pesar de la agitación. Todo está calculado. Grupos de tres en tres , formando cuatro grupos interrelacionados. La grandeza de la obra no reside sólo en la perfecta composición o en el dominio técnico si no en la profunda penetración de las conductas humanas. En palabras de Gombrich, La última cena sigue siendo uno de los grandes milagros debidos al genio del hombre.
En 1499, Leonardo regresa a Florencia y más tarde viaja a Francia para trabajar a las órdenes de Francisco I, donde finalmente muere.

Con la obra Santa Ana, La Virgen y el Niño culmina la búsqueda de la belleza.


La Gioconda encarna el prototipo de retrato leonardesco. A pesar de basarse en retratos anteriores de Verrochio y de que él mismo ya había planteado retratos que representaban hasta la cintura y las manos, ningún otro retrato anterior tiene el sentido vital de La Gioconda. El retrato se realiza con el típico sfumatto y con la gama de colores preferidos por Leonardo. El modelado es mórbido, la mirada viva, la sonrisa indefinida, que surgen de las luces y no de las líneas de contorno, aquí inexistentes. La figura se sitúa ante una ventana abierta a un paisaje rocoso. El retrato está formado por dos mitades, la derecha muestra la figura frontal, en primer plano, próxima al espectador mientras el paisaje se aleja hasta una línea de horizonte muy elevada. La mitad izquierda tienen la línea de horizonte a diferente altura que la derecha  y la figura aparece ligeramente ladeada hacia el fondo pareciendo más erguida por la izquierda. La figura parece viva, vibrante, en armonía con un paisaje cargado de brumas, envolvente y cambiante. El pintor trabaja con sfumatto especialmente las comisuras de los labios y los bordes de los ojos. También llama la atención la delicadeza en el modelado de las manos o las arrugas de las mangas . Su sonrisa enigmática parece encarnar al ser humano en perfecto equilibrio con la naturaleza. A pesar de ser una sencillísima composición triangular es una de las más grandes obras del arte universal.

Leonardo es el primer artista del Renacimiento que bien lejos de inspirarse en modelos de la Antigüedad clásica, rompe la tradición del Quattrocento y abre el camino del arte del Cinquecento.
Rafael di Sanzio nació en Urbino en 1483.Ya de su formación en Urbino adquiere la técnica del óleo y la influencia flamenca en el gusto por el paisaje. Muere en 1520 pero en su corta vida llegó a poseer un estilo que será imitado durante cientos de años. Su carácter dulce , en contraste con Leonardo y Miguel Ángel, hizo que pronto le surgieran mecenas dispuestos a ayudarlo y promocionarlo. Discípulo de Perugino, asimiló su estilo en obras como los Desposorios de la Virgen, en la Capilla Sixtina donde aunque parece someterse a las rígidas leyes de la perspectiva, dota a sus figuras de mayor corporeidad.  De la pintura de Leonardo, una vez instalado en Florencia, adoptó la técnica del sfumatto, los efectos de claroscuro, los paisajes y los escorzos, incluso a veces el esquema triangular . Sus obras se dotan de equilibrio, armonía y serenidad, encarnando así el clasicismo renacentista .
 En Florencia pinta numerosas Vírgenes o Madonnas, con composiciones triangulares, sencillas,  a veces incluyendo paisajes, que recogen una belleza idealizada, cargada de dulzura muy lejos de los complejos conceptos iconográficos de sus contemporáneos. Al sfumatto leonardesco le añade la preocupación por el color.
Destacan la Virgen de la Sagrada Familia, la Virgen del Jilguero.
                                       
Madonna del Gran Duque, su rostro de belleza serena refleja una gran plenitud vital, el modelado de la figura  se funde con la sombra y sentimos el volumen de su cuerpo al envolverse en el manto que cae con soltura desde los hombros, sostiene al niño tierna pero firmemente lo cual conduce a un equilibrio perfecto que estriba en la armonía de todos los detalles sin que en la composición tan sencilla haya nada de forzado o artificioso.





En 1508 llega a Roma y el conocimiento de la obra de Miguel Ángel , con su estilo grandioso y monumental, va a influirle de manera decisiva. Es entonces cuando Miguel Ángel estaba empezando a pintar la Sixtina y Bramante estudiaba la planta de San Pedro. En Papa Julio II muy pronto le encuentra trabajo. Entre 1509 y 1511 se dedica a pintar la Estancia Della Segnatura, manifestación doctrinal de la concordia entre paganismo y cristianismo, tan característico del humanismo de Julio II y León X. Los temas tratados son Las escuela de Atenas, El triunfo del sacramento, la Expulsión de Heliodoro, El Parnaso y otros.  Todos estos temas se reafirman en la convivencia entre Iglesia y la filosofía y ciencia de la Antigüedad.
La disputa del Sacramento presenta un plano terrenal y uno celestial en una composición cerrada que produce impresión de grandiosidad debido a la multitud de personajes con que cuenta y cuyas actitudes son bastante movidas. Esta estancia representa una alegoría: se refiere a un principio teológico y en ella se aprecia la influencia de Miguel Ángel no sólo en la violencia contenida de algunos personajes (entremezclándose con la dulzura rafaelita que nunca olvida)  si no en la anatomía marcada de algunos grupos
En La Escuela de Atenas quiere fundir arquitectura con figuras buscando una unidad perfecta. Ha desaparecido la rigidez y las figuras se mueven en una arquitectura inspirada en Bramante  de forma espontánea. Pretende también unir presente y pasado pues si bien las figuras centrales son Platón y Aristóteles son los retratos de Leonardo y Bramante y se representa a sí mismo en la parte derecha y a otros muchos contemporáneos como filósofos de la Antigüedad clásica y de la Edad Media. Todo el conjunto de la escena es una alegoría de la filosofía.
La segunda sala que pinta es la Sala de Heliodoro que resulta una síntesis de la historia de diferentes Papas , sobresaliendo en todos ellos el movimiento, a veces incluso violento, mientras el ambiente que los rodea es majestuoso y severo. 
La tercera estancia es la llamada del Incendio del Borgo que es sin duda la más violenta y dramática y en consecuencia la que acusa más influencia de Miguel Ángel. De nuevo en esta sala Rafael quiere fundir presente y pasado fundiendo personajes contemporáneos con héroes del pasado. Al lado del gran dramatismo de la escena hay un sentido imaginativo del autor , que quizás influido por el estilo de sus maestros, se separa así del clasicismo tan habitual en su pintura: Sitúa la escena principal, la del milagro, en el fondo, lo que constituye una ruptura del clasicismo y sus normas que convierten a esta obra en una obra manierismo.





La realización de la estancias le llevó mucho tiempo pero las alternó con otras realizaciones , como la Madonna Sixtina , que a diferencia de las primeras , aquí usa un esquema romboidal.


Rafael también cultivó el retrato realista pero equilibrado con gran penetración psicológica: El Cardenal, Baldassare de Castiglione o su propio autorretrato son buenos ejemplos , con fondos lisos y dotados de cierta dulzura.
Rafael murió joven pero la influencia de su pintura perduró no sólo en la pintura italiana si no en la europea en estilos posteriores.
La transfiguración, obra más manierismo de Rafael

Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) se consideró escultor ante todo. Como pintor se formó  en el taller de Ghirlandaio estudiando a Massacio y a Giotto, los pintores más escultóricos. Pero a pesar de sentirse escultor pasó largas etapas de su vida dedicado a la pintura. Ya en su etapa florentina de juventud realiza el Tondo Doni,1498-1500,  una representación de la Sagrada Familia. Rompe con la tradición no adaptándose al marco. La Sagrada Familia tienen una enorme fuerza escultórica, la virgen alza al niño como si fuera una victoria. Son la representación del Cristianismo. Detrás una serie de desnudos representan al mundo pagano esperando la salvación. Como nexo entre los dos mundos, la figura de San Juan Bautista, en el muro, anunciando la venida de Cristo.
En 1503 Julio II será el nuevo pontífice. En 1508 le encarga pintar la Bóveda de la Capilla Sixtina, cuyas paredes habían sido decoradas por maestros del Quattrocento. Si hemos de creer a Vasari, Miguel Ángel pintaría en solitario la bóveda durante cuatro años cubriendo una superficie de más de 10.000 metros cuadrados. En este extenso programa iconográfico recoge la historia de la salvación desde la creación del mundo y del hombre. Simula en la bóveda elementos arquitectónicos que le sirven como marcos para las diferentes escenas. En la entrada coloca las escenas relativas a Moisés y a Noé. En los lunetos realiza las figuras de las sibilas y los profetas que aluden a la venida de Cristo: los profetas anuncian su venida y las sibilas ven el futuro en el mundo pagano. Los ignudi, los jóvenes desnudos fingen sobresalir del muro , despegarse de la arquitectura entre las diversas escenas. Según avanza va simplificando las composiciones para ser más claro desde el punto de vista narrativo. Tras pintar las escenas del Diluvio, representa, inspirado en Massacio, la Expulsión del Paraíso. No hay perspectiva ni atmósfera, los cuerpos destacan con una enorme presencia, se despegan del fondo, con fuertes contornos, escorzos acentuados, colores intensos y contrastados.



Toda la fuerza dramática del conjunto queda condensada en la escena de La creación de Adán. Aquí Dios ya no modela con sus manos el cuerpo del hombre. En su concepción neoplatónica del mundo Miguel Ángel concibe la escena confiriéndole a Dios una fuerza creadora puramente espiritual, fuerza que a través del gesto de su mano, con unos dedos que no llegan a rozarse, parece contagiar al inerte cuerpo de Adán. Las dos manos concentran toda la vitalidad, Dios en marcado escorzo, insufla vida . Adán parece estar respondiendo a ese impulso.

Tras el éxito de esta obra, Miguel Ángel vuelve a ser llamado en 1536 para concluir la Capilla Sixtina con la realización del fresco del Juicio Final, en el altar mayor.  En estos años Miguel Ángel ha visto la decadencia de Roma tras el Sacco, la ruptura de la Iglesia y viene convencido de la necesidad de una reforma. El nuevo papa, Paulo III ya no es humanista. El fresco lo realiza bajo la influencia de la Contrarreforma en ciernes. Prescinde de la iconografía medieval que separaba el mundo de los elegidos y el de los condenados. 


Esta obra marca el fin de la convivencia entre Antigüedad y cristianismo. 
Centra la atención en la figura de Cristo como un dios Apolo, terrible
y justiciero. No hay perspectiva, la agitación impera por todas partes. Al implacable gesto del brazo derecho de Cristo, bajo el que parece refugiarse María, unos personajes, los elegidos, luchan por ascender al mundo de los cielos, mientras que a su izquierda otros pelean por no precipitarse sobre la barca de Caronte, en gestos desesperados que no pueden evitar la condena eterna. Todo fluye en un violento movimiento espiral presagiando ya el barroco






PICASSO

Es inclasificable porque asume y reinterpreta las vanguardias. Antes de inventar el Cubismo pasa por varias etapas: Realista, Postimpres...