martes, 18 de marzo de 2014

EL ARTE BARROCO: CONTEXTO HISTÓRICO Y ARTÍSTICO

Catedral de Catania, Sicilia


Paradójicamente, en la época del barroco, arte brillante y opulento, Europa vive una difícil situación  y un viejo fantasma vuelve a asolar el continente : la peste acarreada por el hambre.
Durante el siglo XVII , Europa asiste a la lucha por la hegemonía europea entre dos monarquías absolutas ,la España de los Austrias , en pleno declive y  la Francia de Luis XIV. También a  la independencia de los Países Bajos , conseguida tras la Guerra de los Doce Años. De esta guerra nace Holanda como una república comercial y calvinista, mientras que la católica Flandes seguirá dependiendo de España.
La monarquía absoluta se convierte en la forma de gobierno de Francia, con Luis XIV, mientras que en Holanda e Inglaterra triunfan las fórmulas parlamentarias gracias a la lucha de la burguesía por el poder.
En la Europa central se desarrolla la guerra de los Treinta Años, entre católicos y protestantes y en la que se vieron envueltas las grandes potencias europeas. Esta guerra y la posterior guerra franco-española acarrearán una época de malas cosechas, hambrunas y la peste.
Palacio de Schönbrunn , Viena

 Los monarcas absolutistas al frente de grandes Estados se imponen en el plano político y la Iglesia católica se reafirma en sus dogmas en la Contrarreforma; unos y otros utilizan el arte como medio propagandístico, el arte Barroco.
El arte en el contexto del siglo XVIII
El arte del siglo XVII y primera mitad del XVIII reflejará la variedad y riqueza de los diversos territorios europeos y americanos
El desarrollo de las ciencias con personalidades como Descartes, Francis Bacon o Galileo , hizo que el arte perdiera el  papel  que tenía en el Renacimiento como instrumento de conocimiento de la realidad objetiva y racional.
Gracias a la capacidad y técnica de los artistas y a las experiencias renacentistas, el arte inicia un camino independiente de la ciencia. Los artistas obtendrán gran reconocimiento social.
El término barroco tuvo una acepción despectiva desde mediados del XVIII pero en la época en que se desarrolló desde finales del XVI a principios del XVIII tuvo muy diversas formas de expresión, desde el clasicismo del barroco francés, al recargamiento decorativo de los dominios americanos. Los países más exaltadamente barrocos fueron los católicos.  No en vano, el estilo comienza a desarrollarse al amparo de la Contrarreforma católica en Roma.
El barroco nace como un arte propagandístico. La Iglesia católica se reafirma en su dogma y se apoya en la guerra , la diplomacia, el arte y en instrumentos tan eficaces como la Compañía de Jesús.

El arte asume, como en el Medievo, una finalidad didáctica colaborando en la difusión de los dogmas puestos en duda por la Reforma protestante : la Virgen , los Santos, la caridad frente a la fe  las reliquias y los mártires.
La Contrarreforma necesita un arte al servicio del Catolicismo y lejos de la sobriedad y del intelectualismo del protestantismo, el arte católico quiere conmover , emocionar, encauzar las pasiones y conducirlas hacia la fe. El arte se vuelve imaginativo, sensual, dinámico y cargado de riqueza. El arte debe persuadir.
En los países católicos el arte es primero propaganda y después, celebración del triunfo de la fe. El arte de los países católicos busca conmover al hombre, exaltar sus sentimientos y pasiones.
En los protestantes en cambio, será la expresión del refinado gusto burgués por lo cotidiano y en las potentes monarquías europeas, medio de afianzamiento del poder.
El  barroco expresa el estado de la sociedad de su tiempo. Es un arte brillante, ostentoso. Con él se expresa el poder de los grandes monarcas, la influyente riqueza de los Estados y la próspera situación del Catolicismo.

El barroco juega con los sentidos, con los artificios que engañan para convencer de que lo que vemos es real. Es un arte teatral y efectista, mezcla de realidad e ilusión para hacer partícipe al espectador. Para persuadir al espectador es necesario un arte dinámico que solo se consigue conjugando todas las artes entre sí para lograr que lo creado por la imaginación es cierto.

Estrictamente hablando, arte barroco es aquel que se extiende desde los primeros años del siglo XVII hasta mediados del siglo XVIII. Se engendró en Italia desde fines del siglo XVI, siguiendo la Contrarreforma religiosa. Los países más exaltadamente barrocos fueron Italia, Alemania y España con sus dominios americanos.
La elocuencia va a ser uno de los principales conceptos de la estética del siglo XVII. Interesa enseñar, emocionar y deleitar a través de la ilusión. Lo retórico mezcla lo verdadero con lo probable y de ahí nace el convencimiento del espectador.
 El Barroco es  un estilo que ofrece una versión subjetiva de la realidad. La sociedad exige un arte que motive  y que emocione. El naturalismo alcanza altas cotas pero no es un fin el sí mismo sino que el fin último es comunicar, atraer, persuadir y convencer a través del espectáculo.
Las artes se interrelacionan: pintura, escultura y arquitectura se confunden y se mezclan en una estética ampulosa , dinámica y teatral .
Se reconocen distintos períodos en el Barroco:
-       Hasta 1630: es un estilo más calmado y clásico.
-    De 1630 a 1700 : la decoración se desborda y el arte se vuelve más fantástico y decorativo.
-     En la primera mitad del siglo XVIII conviven un barroco más purista  y clásico (vitrubiano) con el Rococó, estilo amante incontenible del arabesco, de la decoración superflua y estilo característico de la aristocracia que poblaba los salones de las cortes europeas.

LA ARQUITECTURA
La arquitectura barroca aparece como la más importante de las artes, subordinando a las demás en un conjunto unitario.
Los edificios se llenan de movimiento. Los elementos arquitectónicos adquieren extraordinaria potencia. Se utilizan enormes columnas, de orden gigante, que sustituyen a la superposición de órdenes; enormes cúpulas y cubiertas abovedadas que a veces prolongan sus límites con grandes frescos. Las columnas salomónicas, de fuste helicoidal, contribuyen a la sensación de dinamismo que invade todo el edificio: se rompen frontones, se abren nichos, vuelan cornisas… Los edificios han de observarse desde otras perspectivas , no desde el frente.  Toda la arquitectura se llena de movimiento y ritmo.
El urbanismo tendrá un gran peso en el Barroco. Se valoran los efectos perspectivos en las ciudades, se crean espacios comunes en plazas colosales, surgen jardines concebidos con criterios urbanísticos. Plazas y fuentes, iglesias y palacios llaman la atención del espectador para emocionarlo y sorprenderlo.
Las iglesias siguen el modelo del Gesú, espacio unitario, con una nave y capillas laterales que permiten desplazarse entre ellas, un espacio que fije la atención del espectador, como si de un teatro se tratara, en el predicador, gracias a la acústica y a la luz. Una gran cúpula sobre el crucero centraliza el espacio interior y atrae desde el exterior. Los abundantes elementos decorativos: mármoles, estucos, bronces…desdibujan los límites de la arquitectura y crean un ambiente que emocione al espectador, que embargue sus sentidos.


Los límites entre las diversas artes se desdibujan para crear una realidad ilusionista: la pintura recrea falsas arquitecturas, las esculturas impiden diferenciar la decoración de la estructura, los espejos crean equívocos.
LA ESCULTURA
La base  de la escultura barroca es el naturalismo. Pero el artista, más que interpretar la naturaleza, lo que hace es observarla, sorprenderla y copiarla, dejando a un lado la idealización, la refleja con todo realismo. Las figuras barrocas representan pasiones y sentimientos. Si el Renacimiento representa el ethos, el Barroco se distingue por encarnar el pathos. Gustan de representar sentimientos exaltados. Así, el sentimiento religioso es uno de los preferidos por ser uno de los más elevados. No se trata de describirnos lo que ha pasado si no de hacérnoslo sentir.
La escultura religiosa barroca hace hincapié en aquellos temas rechazados por la reforma: santos y vírgenes son sus temas preferidos. El repertorio de temas religioso se agranda considerablemente.

Nunca se ha representado el sentimiento con tanta evidencia. También lo cruel , horrible y espantoso tiene cabida: martirios de santos, castigos de herejes y sepulcros donde triunfa la representación del espeluznante cadáver putrefacto.
Para conseguir todo esto el escultor se vale del movimiento, en acto, no en potencia. Se componen cuerpos con líneas abiertas, creando diagonales, donde brazos y piernas se abren al espacio que las rodea. Se abandona la simetría y se utilizan los escorzos. Los ropajes se llenan de movimiento  creando fuertes contrastes de luz y sombra.
Además del tema religioso , el mitológico en Italia y Francia y  el retrato van a ser los géneros más recurrentes.
PINTURA
Al igual que en la escultura, la búsqueda de la realidad a través de un acentuado realismo , va a ser la característica fundamental.  El ansia de veracidad les lleva a sentirse atraídos por diversos aspectos de la naturaleza desembocando en el cultivo de nuevos géneros como el paisaje como género independiente o el bodegón mientras que el retrato vive ahora su momento de esplendor. Asimismo la temática religiosa, en la que se cultivan escenas de martirio, va a ser de las más recurrentes.


Es una pintura expresionista que recurre a aparatosos efectos para impresionar al espectador. El color dominará sobre el dibujo, la pincelada es suelta, amplia, con manchas de color que sustituyen al dibujo preciso del Renacimiento.
La luz define las formas. El papel hegemónico de la luz es la otra gran característica . Se recurre al claroscuro, brusco contraste entre la luz y la sonbra que logra un efecto muy teatral e impactante en el espectador.
Se busca el movimiento, el dinamismo, las composiciones pierden su tradicional ordenación equilibrada y simétrica para abrirse en diagonales. Las posturas son inestables, las líneas sinuosas y onduladas contribuyen a ello.
 La perspectiva aérea será protagonista de muchas obras, creando sensación de profundidad. A ello contribuyen también los violentos escorzos y el inteligente uso de la luz, oscureciendo primeros planos y obligándonos a buscar más allá.
Se abandona el temple y la tabla y se trabaja óleo sobre lienzo y los frescos en bóvedas de templos y palacios creando pinturas ilusionistas que parecen abrirse al cielo.
El barroco tiende a lo grandioso y lo monumental aunque el Norte de Europa , el mundo protestante, preferirá las escenas de género que reflejen el acomodado mundo de su burguesía y el sur de Europa, católica , opta por los temas religiosos.

2 comentarios:

  1. Me encanta el arte barroco, justo por su fuerza expresiva, por la pasión con la que se intentaba conmover a la gente, despertar las emociones en cada espectador. Los trampantojos, los juegos interpretativos que provocan, las metáforas y lugares comunes con los que los autores entablan un diálogo con la gente que recibe su arte. Algo fenomenal, tanto la arquitectura como los cuadros en lienzo me parecen geniales.

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