jueves, 28 de abril de 2016

PINTURA NEOCLÁSICA


Diderot consideraba que el arte debía educara los ciudadanos. En este sentido, el arte debe representar aquellas acciones y escenas que muevan a la virtud, al heroísmo, a despertar la moral cívica que debe representar a la nueva sociedad en contraste con la decadencia moral y el hedonismo del arte rococó.Bajo influencia platónica se identifican belleza, bondad y virtud.
La Antigüedad grecorromana se constituye en ejemplo de virtudes cívicas. Las tragedias griegas y la austeridad de la Roma republicana se convierten en una fuente de inspiración para pintores  neoclásicos. Su paradigma es Jaques Louis David (1748-1825).
Formalmente, la pintura neoclásica da prioridad a la línea, de contorno nítido, que ofrece claridad intelectual al tema representado. El color está al servicio de la línea y se prefieren los tonos fríos.
Anton Rafael Mengs publicó un libro donde expresa ideas esenciales de la belleza en pintura y como el arte debe superar a la naturaleza y perfeccionarla.
David está influido por Rafael, Correggio y Caravaggio.
El Juramento de los Horacios, de 1784, se considera la primera obra plenamente neoclásica. Es una obra aclamada por su intencionalidad política. Los hermanos Horacios se juramentan para luchar con los Curiacios, y son ejemplo de virtud cívica y de sacrificio: luchan por defender la libertad y la virtud. Contrastan con sus mujeres que parecen encarnar la moral aristocrática, preocupadas solo por la familia en lugar de por defender los valores cívicos. La composición rectangular recuerda a un escenario teatral , las líneas y contornos definen los volúmenes . La luz, fría y oblicua, recuerda  a Caravaggio. Austeridad y virtud van unidas.
El juramento de los Horacios
La fama de David se extendió rápidamente hasta convertirse en el pintor de la Revolución Francesa y en el favorito de Napoleón.
La intención didáctica de sus obras queda patente La muerte de Sócrates (1787) y Los líctores llevando a Bruto el cuerpo de sus hijos (1789) donde se ensalzan valores como el sacrificio, el estoicismo, la defensa de la verdad y del deber.
Los líctores llevando a Bruto el cuerpo de sus hijos

La muerte de Sócrates

A partir de 1790 David se convierte en propagandista de la Revolución. En 1792 fue elegido miembro de la Convención.
Una de sus obras cumbres es La muerte de Marat (1793). David prescinde de representar el hecho dramático del asesinato de este revolucionario y nos expone el hecho concluida la acción. Marat, el héroe revolucionario, virtuoso, austero y bondadoso, yace inerme víctima de una traición. Un fondo neutro , Marat en la humilde bañera que utilizaba para aliviar los dolores de su enfermedad y simboliza la virtud que antepone el deber al sufrimiento, una tabla por mesa que simboliza la honradez del político que vive en la pobreza. Aquí Marat acaba de firmar un cheque a una mujer pobre con hijos. En el suelo, el arma del asesino contrasta cruelmente con el arma de Marat, la pluma. La grandeza de esta obra reside en su economía de medios y en su sencillez. Las luces y la postura de Marat nos recuerdan inevitablemente al Entierro de Cristo de Caravaggio.
El vacío, esa extremada austeridad es la expresión del paso del ser a la nada.

En su obra El Rapto de las Sabinas (1799) recoge el momento en que las mujeres detienen la batalla. Es un cuadro muy teatral e idealizado pero simboliza la idea de reconciliación de los franceses.

En Napoleón cruzando los Alpes (1801) representa a un Bonaparte claramente idealizado, con el viento agitando por igual a caballo y jinete, adelantando el romanticismo. Compara a Napoleón con Aníbal.
Coronación de Napoleón
Napoleón cruzando los Alpes


En La Coronación de Napoleón (1805-1807) nos ofrece lo contario a aquella austeridad del revolucionario Marat. La pompa de la corte, armiños, brocados, terciopelos y Bonaparte en un gesto de arrogancia, colocándose la corona que toma de manos del Papa.

J.A.D.Ingres (1780-1867) fue discípulo de David pero aunque defiende la tradición clásica, su mirada se vuelve hacia Rafael y Bronzino. Indiferente a la polémica entre Neoclasicismo y romanticismo , se salta cada vez con más asiduidad las leyes convencionales. Acérrimo defensor de la línea, en ocasiones llega deformarla o a introducir errores perspectivos.
Es el primer artista que pinta la realidad tal y como él la ve y la siente.





la gran odalisca
En la Bañista de Valpinçon (1808) , La gran odalisca (1814) o El baño turco (1862) nos ofrece su particular forma de sentir el cuerpo femenino, aunque para ello tenga que sacrificar proporciones anatómicas, deformar líneas y volúmenes. Para Ingres importa el conjunto y no cada parte por separado. Su arte no fue comprendido en su época.
la bañista de Valpinçon
La  odalisca y esclava
Rafael y Fornarina

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