domingo, 28 de febrero de 2010

LA CATEDRAL DE LUGO

La catedral de Lugo comienza a construirse en 1129 por Raimundo de Monforte en tiempos del rey Pedro III. El resultado va a ser un templo de cruz latina con tres naves en el brazo mayor y tres capillas absidiales de formato probablemente semicircular. Se observa en el proyecto la presencia de un segundo maestro, posiblemente hijo del primero, que dentro del proyecto primitivo de Raimundo de Monforte da a la fábrica unas proporciones más generosas, quizás por la ruina de las bóvedas en dos ocasiones.


Existe, en cambio, una diferencia acusada de estilo en el tercer maestro que se hace ostensible en los dos últimos tramos.

Las diferencias con respecto a Santiago: la ausencia de girola, bóveda central de cañón apuntada y triforio con arcos apuntados. Pero a pesar de continuarse en el siglo XIII la base estilística es compostelana.

La portada Norte (1175 )de la catedral se abre mediante un amplio arco con tres arquivoltas que dejan en medio un tímpano bilobulado que presenta la imagen de Cristo en Majestad o pantocrátor. En el lugar donde se unen los lóbulos semicirculares se aprovecha un colgante para narrar la Santa Cena.

Este Cristo ha sido relacionado con el Salvador de Carrión de los Condes. Es una imagen recia y viril con acusado bulto. La talla es más ruda de la de aquel. Esta puerta ha sido remodelada.

A los lados de Cristo, cubriendo amplios espacios que quedan a los lados, se presentaban un ángel en cada parte, en pinturas, dirigiendo su vuelo hacia el señor.


Los retablos

La figura señera de la escultura gallega del primer tercio del siglo XVI es Cornielis de Holanda, autor de marcado goticismo y al que se tiene documentado trabajando en Ourense en 1521.En 1531 se le encarga el retablo mayor de la catedral de Lugo, terminado en 1534 y sustituido por el actual en 1767. El retablo fue entonces dispuesto sin orden alguno en los flancos del crucero. El artista apuesta aquí por un decidido plateresco dando cabida a todos los elementos propios del momento. Las escenas se refieren a la vida de Cristo y María, prevalece la idea de conjunto sobre el detalle, se mantienen proporciones pequeñas y composiciones equilibradas y elementales. Las facciones femeninas son anchas y los pequeños actores no dominan la escena. Los atuendos son nórdicos y hacen hincapié en su origen.

EL BARROCO

Fernando de Casas y Novoa es el primer maestro que sabe fundir magistralmente la decoración vegetal de la época anterior con las nuevas formas geométricas, de mayor simplicidad. Es la figura culminante del barroco gallego.

Su primera obra es el claustro de la catedral de Lugo, donde comenzó a trabajar como aparejador de Fray Gabriel de Casas en 1708. Gabriel de Casas vuelve a la solución medieval del alzado de un solo piso muy alto y abierto. Los vanos están separados por grandes pilastras pareadas con decoración floral y frutos entrelazados, colgando verticalmente.

Después de una estancia trabajando en Santiago vuelve a Lugo en 1732 donde el cabildo le encarga la construcción de la capilla de los Ojos Grandes. Concluye la obra hacia 1734. Situada detrás de la cabecera de la catedral, al exterior tiene planta circular , con una rotonda, sin embargo , en su interior se dibuja una planta de cruz griega con bóveda sobre machones. De estos machones arrancan unas arcadas con ricas volutas en madera dorada y policromada poniendo en contacto la obra pétrea con el camarín de la Virgen que a modo de altar mayor, exento, es también proyecto original de Casas. Obra que muestra su riqueza compositiva y predilección por lo espacial, logrando con ello uno de los conjuntos más armónicos e impresionantes del barroco.

La sillería de coro

La época barroca en Galicia fue de una riqueza inusitada en el campo de la arquitectura. Para embellecer y completar los edificios surgirán gran número de escultores que con sus obras contribuirán a la mayor magnificencia del arte.

En el primer tercio del siglo XVII la figura capital de la que arranca el nacimiento de la escultura barroca gallega es Francisco de Moure.

En 1621 hace la sillería de coro de la catedral de Lugo. Moure representa relieves de María con santos en la silla pontifical y puso especial atención a los santos y santas gallegos. Toda la obra se caracteriza por un profundo realismo haciendo destacar en las representaciones de los martirios los más mínimos detalles con crudeza extraordinaria. Los medallones de la sillería baja son de lo mejor del maestro: aquí el análisis de la piel y los músculos se aproximan al arte pictórico de Ribera. Sin embargo los plegados cortantes recuerdan a postulados manieristas.

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