lunes, 30 de enero de 2012

PINTURA ROMÁNICA


Las raíces de la pintura románica parecen ser dobles. Por un lado el silueteado simple y a base de grandes líneas gruesas y el hieratismo parecen provenir de Bizancio,  a través del Sur de Italia.  Por otro lado la tradición de códices mozárabes, con sus estilizaciones, sus rasgos estilizados y exagerados y sus brillantes colores contribuyen a que la influencia de Bizancio pierda la seriedad y la impasibilidad para asumir la representación de las pasiones humanas.
Características principales:
-       Dibujo grueso trazado con una línea negra  en la silueta y  que separa cada campo de color. La línea se traza con seguridad admirable tanto en superficies planas como en curvas.
-    Color puro, sin mezclas a lo sumo con dos tonalidades. Se buscan planos cromáticos amplios y contrastados. Se aplican de forma antinatural : caballos azules, toros rojos…
-       Carencia de perspectiva y de tridimensionalidad ;no hay profundidad ni luz. Las figuras se colocan paralelas, rellenando el plano, con fondo monocromo o a base de franjas  horizontales de fuertes colores.
-       Composición yuxtapuesta. Se prefieren las figuras frontales, sin relación entre ellas.
-       La técnica utilizada es el fresco : el pigmento de mezcla con cal sobre el muro previamente humedecido. Seca en poco tiempo y no permite retoques.
-       Técnica antinaturalista ya que lo que prima es plasmar una historia religiosa ante que reproducir la realidad. Es la Biblia en imágenes. Por ello se prescinde del paisaje.

Cataluña
Simbolismo y dramatismo se manifiestan con plenitud en Cataluña. Las pinturas catalanas fueron trasladadas al Museo de Arte Nacional de Cataluña.
Destacan las pinturas de las pequeñas iglesias del Valle  leridano del Bohí, Tahull, realizadas por dos pintores de procedencia italiana pero que han incorporado técnicas de los miniaturistas hispanos.
En  Santa María de Tahull, la Virgen con el niño (Theotocos)  aparece rodeada por los Reyes Magos y la escena de David y Goliat en el muro. El artista quizás fuera de procedencia italiana , de donde recibe influencia bizantina, pero supo incorporar las técnicas expresivas de los miniaturistas hispanos. Este autor pudo haber sido el mismo de las iglesias castellanas de San Baudelio de Berlanga o Santa Cruz de Maderuelo.

Pero la culminación de la pintura románica es el ábside de San Clemente de Tahull, del primer cuarto del siglo XII. La perfección del ábside se explica por la simbiosis de un artista excepcional y la búsqueda de recursos de varias escuelas : de la escuela bizantina toma la solemnidad; de la árabe, la caligrafía ornamental que rompe con el hieratismo de la tradición bizantina y  de la mozárabe una poderosa fuerza expresiva.
El artista supo aprovechar la superficie curva del ábside para hacer más intensa su composición. En la parte abovedada encontraos la solemne figura de Cristo en una mandorla mística, rodeado de los cuatro ángeles que sostienen los  símbolos de los Evangelistas, el Tetramorfos. En la parte cilíndrica del ábside aparecen representados una serie de apóstoles y en medio de ellos la Virgen sosteniendo el Grial, hiératica , de canon muy alargado recordando a las figuras bizantinas. Pero los ángeles, con sus posturas ondulantes, se separan de la rigidez bizantina. Pero la figura más imponente es el Pantocrátor, que con gesto solemne, alzando la mano derecha y en la otra sosteniendo el libro con la leyenda “Ego sum lux mundi” transmite una poderosa imagen de fuerza. Los trazos son fortísimos gracias a un fuerte silueteado negro de líneas ondulantes en cejas, ojos, pliegues …de canon estilizado y de ritmo perfecto. A ellos se añaden los colores fuertes y planos, con dos tonalidades a lo sumo y cuyo resultado parece más esmalte que fresco : azules, verdes , carmines e intensos ocres se combinan con maestría.
La iglesia fue consagrada en 1123 y sus maestro dio una imagen de la divinidad de incomparable belleza.

Castilla : Los frescos de San Isidoro de León
El más bello conjunto de frescos románicos es el que decora la cripta de San Isidoro de León, de Fernando I en 1063. Las pinturas son del siglo XII, alrededor del último tercio, tratándose ya de una obra técnicamente avanzada dentro del románico. En la cripta se hallan enterrados muchos reyes de León , de ahí el nombre de Panteón de los Reyes. El panteón tiene poca iluminación y ofrece la dificultad de las bóvedas de arista para la realización de las escenas. El panteón tiene una planta rectangular dividida por cuatro gruesas columnas en  un espacio sexpartito. Cada una de las partes se cubre con bóveda de arista. La decoración escultórica es, como la arquitectura, del máximo interés pero sin duda alguna son las pinturas de paredes y bóvedas las que alcanzan un punto culminante en el arte románico. Las escenas representadas en el muro relatan episodios de la vida de la Virgen : Anunciación, Visitación, Nacimiento ; estas escenas están realizadas con menor destreza técnica que las de las bóvedas, lo que indica al menos la existencia de dos artistas. Los intradoses cumplen una función ornamental con roleos vegetales , cuadrículas auque en uno de ello se representa un calendario agrícola con las tareas más significativas de cada mes del año.

En las bóvedas se representan seis escenas sobre la vida de Jesús :
-     La matanza de los inocentes , conjunto de gran dramatismo con los soldados blandiendo las espadas sobre los cuerpos desnudos de los indefensos niños.

-       La Última Cena, con una variedad de posturas inusual en el arte románico , Jesús señalando la traición de Judas.
-       El Pantocrátor con los Evangelistas y el Tetramorfos.
-       El Apocalipsis
-       Un tramo con varias escenas como el Prendimiento , el beso de Judas etc
-       La Anunciación de los Pastores, la escena más famosa por el nuevo naturalismo que aporta y la ingenuidad con que se representa: un ángel surge de la arista de la bóveda y anuncia el nacimiento de Jesús mientras unos pastores le secundan tocando un cuerno y un caramillo ;a su vez otro pastor es sorprendido por el anuncio mientras da de beber a su perro, un mastín. Dos machos cabríos luchan y otras cabras mordisquean los arbustos. SE introducen anotaciones paisajísticas que contribuyen a la sensación de espontaneidad y naturalismo. Las figuras no están rígidas, se giran, se doblan, la vitalidad es perceptible en los animales. El autor dota a la escena de candor y viveza sacrificando los alores bizantinos, tan presentes en Tahull, de hieratismo, grandeza, solemnidad y distancia al espectador.
La técnica empleada es el temple y las gamas de colores son tierras, negros, azules y carmines.
El autor de San Isidoro se hace eco de la nueva sensibilidad que surge a finales del siglo XII llenando a los rostros de expresividad y a su obra de vitalidad y anuncia sí ya la llegada del humanismo gótico.

1 comentario:

  1. muchas gracias me ha servido para un examen de la historia de la arquitectura:)

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