domingo, 7 de febrero de 2010

ARTE GÓTICO: CARACTERÍSTICAS DE LA ARQUITECTURA


EL RESURGIMIENTO DEL MUNDO URBANO


ELEMENTOS DEL TEMPLO GÓTICO

            Es necesario destacar la novedad de la arquitectura gótica frente a su predecesora, la románica. Sin embargo, también es necesario indicar que ninguno de los elementos que conformaron esta arquitectura es nuevo. Las plantas se habían utilizado en la iglesias de peregrinación, el arco apuntado y la bóveda de crucería se habían utilizado en el románico normando e incluso la teoría de la luz estaba presente en textos neoplatónicos del XII o en edificios como Santa Sofía de Constantinopla.
            Sin embargo la combinación de todos estos elementos dio como resultado un edificio de proporciones bien diferentes, de escala más sobrehumana y sobrenatural.
            Los elementos esenciales del arte gótico son la bóveda de crucería y el arco apuntado. Su uso acarrea una serie de ventajas técnicas y estéticas pues al estar formado por dos segmentos que se apoyan, es más seguro y además produce mayor sensación de esbeltez. Según evolucione el gótico se utilizarán también otro tipo de arcos como el carpanel, escarzano y conopial.
            La bóveda de crucería nace del cruce en diagonal de dos o más arcos apuntados, formando nervios  que reciben el peso de la bóveda y lo trasladan a los vértices. El plemento es el relleno entre arco y arco, suele ser de material ligero porque las bóvedas con poco peso permiten elevar más el edificio.
            Las bóvedas de crucería se complican, aumentando la red de nervios secundarios, lo cual origina  la formación de plementos más pequeños; se llega así a complicadas bóvedas como la estrellada, la de terceletes o la de abanico.
            Toda bóveda de crucería lleva en el punto de unión de dos o más nervios una clave, que se va multiplicando conforme avanza el número de nervios.
            Otro elemento importante es el soporte, en íntima conexión con el tipo de bóveda empleado: a cada nervio le corresponde una columnilla en el soporte, por eso conforme se van complicando aquellas , los soportes se irán complicando también hasta convertirse en verdaderos haces de columnillas llamados baquetones, que viene a sustituir al pilar románico. En un primer momento el capitel  existe pero con el paso del tiempo se convierte en una cinta que da la vuelta alrededor del baquetón.
            La forma de contrarresto de los empujes procedentes de la bóveda es muy típica : se combina un elemento ya usado, el contrafuerte  con otro nuevo y original de este estilo, el arbotante, que es un arco apoyado por un lado en el arranque de la bóveda y que transmite el empuje de ésta al exterior. Gracias a él se pueden construir naves más altas y las bóvedas son más estables y sus líneas ligeras contribuyen a la sensación ascendente del edificio. Además el contrafuerte gótico es distinto del románico, es más esbelto y para evitar su desplazamiento por el empuje del arbotante se le corona con un pináculo, que es un cuerpo piramidal decorado. La profusión de estribos, como ahora se llama a los contrafuertes, y la abundancia de arbotantes y pináculos, contribuye a producir sensación ascendente.
            En el templo gótico el muro deja de ser elemento sustentante y se convierte en simple cierre. Así se pueden abrir en él abundantes vanos y el muro cerrado se sustituye por grandes vidrieras, que a la vez de tamizar la luz, colorean el espacio interior. Hay por tanto gran predominio del vano sobre el muro, lo cual supone un escaso desarrollo de la pintura mural. Asimismo los vanos se cierran con trazas muy variadas, enriqueciéndose progresivamente. Las puertas y ventanas suelen completarse con una moldura triangular llamada gablete , que contribuye al aspecto ascensional.

            El sentido ascensional del gótico es visible tanto en el interior como en el exterior. En el interior viene dado por los propios pilares o baquetones, por la relación de la anchura con la altura e incluso por la atmósfera cálida y coloreada que proporcionan las vidrieras. En el exterior , por la cantidad de arbortantes que llevan la vista hasta los pináculos, por las mismas torres a menudo terminadas en flechas que en el siglo XV se hacen muy caladas e incluso por la misma fachada.

            Pero es también la arquitectura gótica muy distinta a la románica por la concepción del espacio: se sigue utilizando la planta de cruz latina pero cada vez se marca menos el crucero al exterior, llegándose incluso a una planta de salón que es aquella en la que el crucero no se marca absolutamente nada; en cambio la cabecera se pronuncia más por llevar más ábsides, ahora poligonales abiertos a la girola, y unidos entre sí, sin paño de muro entre ellas,  que dan dinamismo al conjunto. El cuerpo principal de la iglesia podía ser de tres naves o de cinco , en cuyo caso originaba dos girolas. En el exterior se cerraba con una fachada, llamada hastial, con gran desarrollo escultórico, flanqueado de torres angulares.
Amiens

            En el alzado interior se impone la tendencia a eliminar la tribuna y al mantenimiento del triforio, que perforaba el muro en la zona media, comunicado la nave central con las laterales  y en la parte superior aparece un cuerpo de vanos llamado claristorio. Las primeras iglesias góticas no pierden la tribuna y presentan así cuatro niveles: Catedral de Laon. Con la eliminación de la tribuna se avanzó en la desmaterialización del muro.





           
                  Conopial                             Carpanel

            En Alemania y sobre todo en España se desarrolla el retablo, fábricas enormes que llenan la cabecera de las iglesias.
            En los Países Bajos se hacen edificios civiles: Ayuntamiento de Brujas, con fachada muy adornada por escultura exenta; Ayuntamiento de Bruselas, con imponente torre de cien metros de altura.

            En Inglaterra el período de 1335 a 1485 recibe el nombre de Gótico Perpendicular, nombre que pretende recalcar aspectos de la verticalidad , que va acompañada de complicadas tracerías de ventanales o espectaculares bóvedas de abanico : Catedral de Canterbury
King´s College Chapel de Cambridge - su planta es un rectángulo muy simple  dividido por contrafuertes. Se abren gigantescos ventanales.
Abadía de Westmister- exceso ornamental
            En Italia se construye ya casi en el Renacimiento, la Catedral de Milán, obra monumental de cinco naves, de gran altura imponentes ventanales con rica tracería. Su exterior produce un gran efecto.






            En la Península Ibérica cobra importancia el reino de Aragón donde Barcelona es la ciudad más importante. Aquí se realiza el Ayuntamiento, conjugando la sobriedad con la ornamentación. En Mallorca se realiza la catedral.
            Castilla pasa a segundo plano hasta la llegada de los Reyes Católicos (estilo isabelino)
En Toledo destaca San Juan de los Reyes, de Juan Guas.


            Burgos es el gran último centro del gótico peninsular: Capilla de los Condestables - Simón de Colonia.
Se concibe ahora la fachada tapiz, quizás gracias al escultor Gil de Siloé : San Gregorio y San Pablo de Valladolid.  


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