martes, 1 de diciembre de 2009

ARTE ISLÁMICO


EL ARTE ISLÁMICO

CARACTERES GENERALES DEL ARTE DEL ISLAM

            El Islam, tras el judaísmo y el cristianismo,  es la tercera de las grandes religiones monoteístas del Libro surgidas en el Próximo Oriente  en el 622, fecha de la hégira o huida de Mahoma de La Meca a Medina. El Islam aparece caracterizado por su rápida difusión convirtiéndose en la fuerza que unifica pueblos de gran diversidad. Sus conquistas le pondrán en contacto con las culturas persa, egipcia, india, bizantina, grecorromana y el occidente cristiano. La originalidad del Islam en materia artística consiste en asimilar distintas experiencias, unificándolas en un nuevo lenguaje que manifieste su espíritu. El Corán, su libro sagrado, es a la vez ética y legislación.

LA RELIGIÓN Y EL ARTE
            En el mundo islámico lo religioso lo impregna todo, no existe diferencia entre lo laico y lo religioso. Los rasgos esenciales del arte islámico están configurados por la fe musulmana y son consecuencia de su concepto de divinidad. Estos rasgos son los siguientes:

  Inexistencia de imágenes sagradas- Dios es inaprehensible por los sentidos, por ello no hay imágenes sagradas. Su representación no está    permitida, sin embargo el Corán no expresa la prohibición de imágenes sagradas, sino la idolatría, pero enlazan con la tradición anicónica del mundo  judío.
  Relevancia cultural de la lengua árabe - el árabe es la lengua de la revelación divina. Su escritura o caligrafía hace visible la palabra de Dios. De este modo el calígrafo se convierte en el artista de mayor consideración del Islam. Las inscripciones árabes son como las imágenes en el mundo cristiano
-    Tendencia a la estilización -el arte musulmán no tiene como función imitar la naturaleza, principio aristotélico que anima el arte occidental, sino que es un medio para demostrar que las cosas no existen por sí mismas. Por ello no caben la idealización ni la abstracción, tendencias relacionadas con la imitación de la naturaleza.
-    Estética de lo mudable: sólo Dios permanece, todo lo demás cambia. La función del arte será resaltar la condición efímera y mudable de la naturaleza. Para ello utilizan diversos recursos: articulación de muros en varios planos, celosías que permiten ver sin ser visto, luz siempre cambiante, cerámica vidriada que da sensación de incorporeidad y atectonismo.

Caracteres generales de la arquitectura islámica

            La arquitectura islámica es una síntesis de elementos bizantinos, cristianos, coptos, etc. Los edificios suelen ser de poca altura, en armonía con el paisaje. Los materiales más usados son el ladrillo y el mampuesto y el yeso y la madera se usan de forma general. Los problemas constructivos no interesan demasiado: los monumentos suelen ser volúmenes cúbicos en los que destacan las semiesferas de sus cúpulas.
            Las columnas y pilares son delgados pues las techumbres son ligeras. Las bóvedas más abundantes son las de crucería, sobre todo la de nervios que no se cruzan en el centro sino que forman un espacio cuadrado o figuras poligonales.  También las cúpulas gallonadas (en forma de gajos de una naranja)
            Por herencia del arte visigótico hispano, los musulmanes adoptan el arco de herradura, que prolonga la mitad del radio al de medio punto que de Córdoba se extenderá a lejanos lugares. Desde el siglo X se utilizan también los arcos polilobulados  y arcos de herradura apuntados.

La decoración, principio básico del arte islámico.

Mientras que las fachadas exteriores ofrecen una gran simplicidad, la decoración de los interiores  es esencial en el arte islámico. La decoración se sobrepone a todas las superficies creando un  continuo decorativo sobre suelos, muros y techos y también en el mobiliario, alfombras y tapices. Se configura así un espacio ilimitado en un continuo fluir ornamental. Lo esencial es el ritmo, de carácter repetitivo, que transmite sensación de reposo y armonía.
            Los elementos básicos de la decoración musulmana son:
-          la caligrafía- que sustituye a la imagen.
-          Decoración vegetal con hojas de acanto, rosetas, palmetas, racimos de uva. De la dinastía omeya a la abbasí se estiliza, recibiendo el nombre de ataurique.
-          Decoración geométrica- a base de multiplicar motivos representan la indivisibilidad divida.

LA MEZQUITA

No es un templo en sentido estricto pues en ella no reside ninguna divinidad, sino el lugar de la oración, necesario precepto del Islam que habla de la oración colectiva del viernes (preceptos: ayuno, fe, limosna, peregrinación a La Meca, oración). El musulmán para orar sólo necesita el plano horizontal y la orientación a La Meca. La mezquita surgiría de la costumbre de rezar la plegaria en la casa del profeta Mahoma: era una casa de amplio patio y planta cuadrada. Las partes fundamentales son:
-En el patio hay una zona que se protege del sol con techumbre; de aquí surge la sala de oraciones o haram. La orientación a La Meca  (al Este) viene marcada por el muro de la quibla . Abd- al-Aziz abrió en el 707 un nicho u hornacina en el muro de la quibla, el mihrab, para señalar el lugar que ocupaba el profeta en la oración. En algunas mezquitas aparece cerca del mihrab un espacio aislado del resto, reservado al príncipe, la macsura.
- El resto del patio descubierto originó el primer sahn.  En él se halla la fuente de las abluciones (sabil) que suele estar cubierta con un templete y el patio está rodeado de galerías porticadas. En uno de los lados está el alminar o minarete, torre de planta cuadrada o circular desde la que el almuecín llama a la oración.

Primer arte musulmán

No todas las mezquitas siguieron este plan. De la primera época se conservan mezquitas como la Cúpula de la Roca en Jerusalén (691) de planta octogonal y cubierta con cúpula, que se levanta en torno a la roca considerada la del sacrificio de Isaac.
La gran Mezquita de Damasco (715) sigue el plan de gran sala hipóstila con columnas de arcadas superpuestas para darles mayor altura a las naves, paralelas al muro de la quibla.


Arte Hispano-musulmán
Contexto histórico
La conquista musulmana de la Península Ibérica se llevó a cabo entre el 711 y 714 con Musa y Tariq. En el 716 recibe el nombre de al-Andalus.
Abd al-Rahmán último superviviente del asesinato de la dinastía de los Omeyas que gobernaba en Damasco, logra huir y refugiarse en al-Andalus donde consigue organizar un Estado árabe independiente (emirato) con capital en Córdoba. Este período dura hasta 929, comienzo del Califato cordobés y período de máximo esplendor de la cultura hispano-musulmana. El califato finaliza en 1031. Comienza un período donde surgen diferentes reinos islámicos independientes, llamados taifas. En los siglos XI y XII llegan pueblos del norte de África, almorávides y almohades, empeñados en detener el avance de los cristianos desde el Norte. El último período será por el reino nazarí de Granada, que es el ocaso del dominio musulmán en la Península Ibérica.

La Mezquita de Córdoba


Plano de la mezquita y ampliaciones
La primera mezquita fue construida por el emir Abd al-Rahman I entre 786-788 sobre una basílica cristiana. La mezquita de Córdoba pretendió imitar a la de Damasco pero acabó siendo su rival por sus proporciones y belleza. Su planta era un cuadrado perfecto con sala de oraciones con once naves perpendiculares al muro de la quibla y excepcionalmente orientadas al Sur.  La separación de las naves se hace por un sistema característico: en la parte inferior la columna, de la que arranca un arco de herradura con función de entibo, a la que se superpone una pilastra, de la que arranca un arco de medio punto para soportar los tejados a dos aguas de las naves. 
Las columnas y capiteles son reaprovechados de época romana y visigoda. En la transición de la columna a la pilastra se colocan modillones de rollo, motivo decorativo derivado de las hojas de acanto. Con este sistema el edificio gana altura y luminosidad. La alternancia de dovelas claras y rojas resalta la sensación de espacio vivo entre el bosque de columnas.
De la mezquita original queda el muro occidental donde se abre la Puerta de San Esteban, de arco de herradura. Aquí aparecen puertas simuladas y vanos cerrados con celosías.
La primera ampliación se hizo con Abd al-Rahman II en 848 prolongándose la sala de oraciones en ocho tramos hacia el Sur.  Se hace ahora la maqsura.
La segunda ampliación afectó al patio. Con Abd al-Rahmán III en 958 se amplía el patio hacia el Norte y se construye el alminar de planta cuadrada.

La tercera ampliación es de época de al-Hakan II-962-. Se prolonga en doce tramos  la sala de oraciones al sur y se construye el actual muro de la quibla y el mihrab.  El mihrab es octogonal con una fachada monumental con arco de herradura enmarcado en un paño llamado alfiz y un friso de arcos ciegos polilobulados. El mihrab se cubre con bóveda de crucería islámica, con mosaicos bizantinos, libre de nervios en el espacio central. La grandiosidad de la decoración del mihrab es uno de los mejores logros del arte islámico. En la decoración predominan elementos vegetales estilizados y motivos caligráficos extraídos del Corán. En la maqsura se colocan tres cúpulas de lucernario.


Maqsura de Córdoba
La cuarta ampliación se hizo en época de Almanzor, hacia el Este, añadiendo 8 naves que dejarán el mihrab descentrado en el muro de la quibla.
El exterior de la mezquita presenta contrafuertes que dividen las diferentes fachadas en tramos. En varias de ellas se abren puertas ricamente decoradas.





Otra mezquita de este período es la pequeña mezquita de Bib Mardum o iglesia del Cristo de la Luz en Toledo, del 999, con planta de cruz griega inscrita en un cuadrado dividido en nueve tramos por cuatro columnas; cada tramo va cubierto con bóvedas de crucería cordobesa y son todas diferentes entre sí.

Arquitectura palaciega califal: Medinat al-Zahara

Medinat al-Zahara quiere decir “ciudad brillantísima”. Fue fundada por Abd al-Rahman III al pie de Sierra Morena a cinco kilómetros de Córdoba. Construida en 936, símbolo de su proclamación como califa, fue destruida muy pronto, en 1010. El recinto se organizaba en terrazas en una ladera y presenta construcciones independientes. Actualmente se conserva un salón estructurado en cinco naves con pórtico y que presenta una gran riqueza decorativa con mármoles polícromos, decoración geométrica y vegetal y al igual que la mezquita, alternancia de dovelas de colores en los arcos de herradura. Los capiteles se inspiran en los romanos aunque se trabajan a trépano, enriqueciéndolos así con un fino trabajo de filigrana.



El arte de Taifas

Después de la desintegración del califato en diversos reinos musulmanes, sus reinos intentarán imitar el arte de la Córdoba califal, cayendo en la suntuosidad aunque debido a la pobreza de los materiales en aquella época, la muestras son pocas. La más destacada es la Aljafería de Zaragoza, recinto amurallado con 16 torreones que encierra un conjunto palacial dispuesto a ambos lados de un patio rectangular; edificio repleto de arcos mixtilíneos, polilobulados, de herradura apuntada etc.

Arte almorávide y almohade

Los almorávides llegan del Magreb en 1090 y extenderán su dominio hasta el 1147. Sus manifestaciones artísticas se caracterizan por el ladrillo, la mampostería, arcos polilobulados y mixtilíneos así como la decoración geométrica de red de rombos llamada sebqa. Utilizan también bóvedas esquifadas y bóvedas con mucarnas o mocáraves.

Entre almorávides y almohades se da un 2º período de Taifas o madarnisí.

En el 1153 irrumpen los almohades en la península. Su arquitectura es más austera que la anterior. Emplean sistemáticamente arco de herradura apuntado, ladrillo y mampostería.  Sus mezquitas son de tamaño más reducido y forma de T originada por la nave más ancha que discurre paralela al muro de la quibla y otra perpendicular a él. La mezquita más importante fue la de Sevilla de la cual se conserva el patio y uno de los minaretes, la Giralda,(1184-1198). Este alminar se construye en ladrillo  en torno a un pilar central y a su alrededor una rampa que permitía subir a caballo. Va decorada exteriormente en tres calles con paños laterales de red de rombos o sebqa y paños centrales en cada fachada en los que se abren ventanas con arcos de herradura apuntados enmarcados en alfices. El remate actual de la Giralda es del siglo XVI.
Giralda

También tuvieron importancia las albarranas o torres defensivas como la Torre del Oro, en Sevilla también, de planta dodecagonal y que originariamente estaría cubierta de azulejos que le conferían una apariencia dorada.

Este período acaba con la Batalla de las Navas de Tolosa (1212)
Torre del Oro

Arte nazarí: La Alhambra de Granada

Del tercer período de Taifas sólo sobrevivirá el reino nazarí de Granada. Muhammad I toma la ciudad de Granada en 1237, nueva capital del reino. Al año siguiente funda la ciudad palatina fortificada  de La Alhambra (La roja) sobre una colina, frente al Albaicín, que destaca sobre el fondo de Sierra Nevada. A pesar de la debilidad política del reino nazarí, su arte va a ser notable. Destaca en la arquitectura nazarí una doble vertiente: una arquitectura funcional hecha de sólida argamasa y ladrillo y una arquitectura ornamental, de revestimientos de mármol, alicatados, paramentos de yeso y techumbres de madrera. Aquí se dan las formas más bellas del arte nazarí: finas columnillas de mármol, capiteles, arcos peraltados, mocárabes, decoración que cubre todos los paramentos, bóvedas estrelladas…
Jkardines y palacio del Generalife
Frente a la Alhambra se encuentra otro conjunto palaciego, el Generalife, edificado por Muhammad II (1273-1302) y convertido en jardín de verano. La acequia, con su fluir del agua, constituye un elemento decorativo elemental en el conjunto.
La Alhambra es un conjunto de edificaciones que carecían de jerarquización y con una disposición arbitraria de los espacios. Alrededor de los grandes patios se sitúan las habitaciones o cuartos. Los dos patios que articulan el conjunto son el de los Leones, patio porticado  y el de los Arrayanes, patio rectangular con estanque.
El palacio más antiguo de la Alhambra es el del Partal (1303), pabellón real cubierto por cúpula, sala de torre y alberca. (en foto superior)
 
Patio de los leones
El palacio del patio de los Leones da testimonio del esplendor de la decoración árabe. Este palacio era destinado a dependencias privadas El patio tiene pórticos en sus cuatro frentes con columnillas de fuste estilizado con arcos peraltados cubiertos de yesería y con mocárabes. En el centro se erige la fuente con una de las escasas muestras de escultura figurada musulmana, la fuente de los leones, de apariencia tosca y de simbología zodiacal. A su vez los cuatro canales que surgen de la fuente parecen identificarse con los ríos del Paraíso. 
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Cúpula de Dos Hermanas

El agua en movimiento es un elemento decorativo, con su discurrir y sonido. En torno al patio de los leones están la Sala de las Dos Hermanas y la Sala de los Abencerrajes que destacan por sus impresionantes bóvedas de mucarnas. El mirador de Daraxa también se halla en este conjunto, su decoración de yeso policromado  y zócalo cerámico es riquísima y sus ventanas se abrían a un maravilloso paisaje. La pobreza de los materiales utilizados se disimula con yeserías y complicadas decoraciones geométricas, vegetales, ataurique, mucarnas que enmascaran también la sencillez de los recursos constructivos.

El agua es elemento de la arquitectura  también en reposo, creando reflejos de la arquitectura e invirtiendo su imagen en el agua como ocurre en el otro patio, el de los Arrayanes. . Aquí está el palacio de Comares, el más grandioso y destinado a edificio oficial. El patio está dominado por la alberca o estanque rectangular rodeado de arrayanes (arbustos) . En unos de los lados del patio se sitúa la Torre de Comares, precedida por la sala de la Barca y al fondo se abre el salón del Trono. La sala de la Barca se abre al patio por un pórtico  de siete arcos peraltados y angrelados, más grande el central y decorados con sebka y sin función estructural, sólo decorativa. Aquí existe una perfecta conjunción entre espacio interior y exterior, una perfecta simbiosis entre elementos naturales, luz, agua, vegetación y artificiales, con la decoración geométrica y vegetal. Parece la materialización del la creencia musulmana de que el paraíso es un jardín.



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