martes, 17 de noviembre de 2009

ARTE PALEOCRISTIANO




Al iniciarse la crisis del Imperio Romano, los emperadores Aureliano y Diocleciano toman como modelo a los soberanos absolutos de Oriente. Las religiones orientales de origen egipcio y persa se difunden entre los romanos. Hacia el año 40 en Antioquia surge un nuevo término, christiano, para designar a una nueva religión que se extiende con rapidez entre las comunidades judías de Siria, Egipto, Asia Menor y África del Norte.

El Primer cristianismo

El primer Cristianismo no constituye un cuerpo doctrinal homogéneo, siendo sobre todo influido por la escuela filosófica neoplatónica gracias a San Agustín. La influencia de estas escuelas filosóficas consideran lo percibido por los sentidos como pura ilusión. El alma es prisionera del cuerpo. La dualidad entre materia y espíritu, alma y cuerpo marcará toda la trayectoria del cristianismo..

La idea que da vida a la estética griega y romana sobre la observación realista y objetiva de la naturaleza, inicia su disolución.

El Cristianismo, religión oficial

Desde el año 313 con el Edicto de Milán, en época del emperador Constantino, el Cristianismo deja de estar perseguido. Años más tarde, con Teodosio, el cristianismo se convierte en religión oficial del Imperio Romano. En este momento comenzará a aceptar parte del legado cultural pagano, cristianizándolo.

Es en época de Teodosio cuando el Imperio se divide en Oriente y Occidente. Occidente vive sumido en una profunda crisis y no sobrevivirá a la penetración de los pueblos germánicos.

Mientras tanto, Constantinopla, ciudad fundada por el emperador Constantino a principios del siglo IV, se erige como la nueva Roma y será la capital económica, política y cultural del mundo.

Con anterioridad al Edicto de Milán y a la promulgación del cristianismo como religión oficial del Estado (391) las necesidades representativas del Cristianismo están condicionadas por una parte, por la tradición judía y la influencia neoplatónica, y por otra , por la tradición clásica que facilitará la creación de mensajes didácticos para transmitir a los fieles.

LA ICONOGRAFÍA PALEOCRISTIANA.
El primer cristianismo creará símbolos sencillos y variados, representados en las paredes de las catacumbas o cementerios subterráneos donde enterraban los cristianos a sus difuntos.

Una de las primeras imágenes utilizadas es la del Crismón: las letras griegas X (ji) y P (ro) superpuestas, las dos primeras del nombre de Cristo. A ellas se les suele añadir el símbolo de la cruz y a ambos lados la alfa y omega: primera y última letras del alfabeto griego (Cristo, principio y fin del mundo),E círculo asociado a la cruz hace referencia al Sol Invictus, a Cristo como la luz entre tinieblas.

Otros temas representados son el Buen Pastor (variante del Moscóforo y Hermes), símbolos vegetales y animales como el cordero, la paloma, la vid etc. que se convierten en alegorías del mensaje cristiano.

La pintura y escultura paleocristianas irán abandonando el realismo romano y dando mayor énfasis al estilo espiritualista, donde la belleza física no tiene cabida, sólo la verdad interior. Las imágenes se tornan planas, los trazos vigorosos y enérgicos, las figuras desproporcionadas de rostros con ojos grandes, como si fueran una ventana en la que contemplar la vida interior: los ojos son el espejo del alma.

ESCULTURA: LOS SARCÓFAGOS
Aunque no sea corriente construir enterramientos lujosos ni antes del Edicto de Milán ni después, algunos personajes importantes, siguiendo la tradición urbana, los preferían. Se hacían entonces en piedra o en mármol siguiendo la tradición aunque los frentes iban decorados con relieves cristianos.

Todos los sarcófagos, siguiendo la tradición romana llevaban decorados sus frentes, los más sencillos llevaban en el centro el retrato del enterrado muchas veces en el medallón lo mismo que en los extremos y entre las representaciones la decoración es de estrígilos que son acanaladuras en forma de s muy estilizadas . Sin embargo lo más corriente es que vayan decorados con escenas, unas veces en varios pisos y otras en uno sólo. Algunos de ellos llevan las escenas separadas por columnas pero en general unos y otros se caracterizan por su monotonía, su falta de orden en la distribución de los espacios y al ir tan decorados producen sensación de agobio.

Antes del Edicto de Milán abundan también en ellos los símbolos, por ejemplo el buen pastor, pero después del Edicto de Milán ya aparecen escenas bíblicas aunque muchas veces entremezcladas con otras paganas con las que no guarda ninguna relación. Algunas escenas son incluso muy bucólicas abundando las de la vendimia que tiene un marcado simbolismo cristiano.

Uno de los sarcófagos más conocidos es el de Junius Bassus de dos pisos que van separados por una cornisa y las escenas por columnas , lo cual indica en cierto modo un sentido espacial aunque poco marcado .Abundan en él las escenas bíblicas y evangélicas (Adán y Eva, Daniel en el foso de los leones, Prendimiento…) y las alusiones a la naturaleza, las figuras son delicadas e incluso alegres y al ir separadas por columnas se elimina un poco el sentido de continuidad y monotonía que es tan común en otros sarcófagos paleocristianos como lo había sido en los relieves históricos romanos.

LA BASÍLICA PALEOCRISTIANA : jerarquización del espacio

En el año 313 el cristianismo logra la libertad religiosa, y ello, ratificado después por el emperador Teodosio, traerá consigo la necesidad de crear un templo en donde se adore y se rinda culto a Dios.

Los planteamientos en torno al nacimiento y a la forma de la basílica fueron muchos, pero los más lógicos son los que consideran que la creación de la basílica como tal no puede ser más allá de la época de Adriano (s.II) y es precisamente durante la clandestinidad del cristianismo cuando se comienza a estudiar la posibilidad futura de construir un edificio apropiado para las funciones litúrgicas específicas.

La basílica se organiza jerárquicamente tanto por categorías de poder como sociales y de sexo. Así surge la cátedra para el obispo y dignidades eclesiásticas, en el centro, el altar y alrededor el coro de los presbíteros y el de los diáconos (que eran los que estaban a punto de ordenarse sacerdotes). El resto del edificio era la sala de los bautizados que ocupaban lugares separados por sexos. Antes de entrar en el edificio hay una especie de vestíbulo llamado nártex, que era el lugar en donde estaban los que se preparaban para recibir el bautismo. Todo este conjunto iba precedido de un patio con una fuente y a su vez patio y basílica iban aislados del exterior por un muro.

El sistema de muros está tomado de la arquitectura del Bajo Imperio y en las basílicas que tienen una nave sola este muro se abre a dos pisos de ventanas de arcos de medio punto quedando por encima otro trozo de un muro. Pero en las que tienen tres naves, en la central se suele sostener el empuje de los techos con columnas y arcos de medio punto y encima va otro muro estructurado como el anterior.
                                           San Juan de Letrán
De esta manera se crea un espacio articulado por una sucesión de columnas que soportan la superficie pesada del muro .La luz entra en abundancia por las ventanas y se proyecta en la decoración de mosaicos que hay en los muros. Las naves crean en un espacio continuo en torno a un eje central que culmina en el altar. Este altar suele ir enmarcado por un baldaquino que lo resalta y entonces, las compartimentaciones que pudieran producir las columnas pasan totalmente desapercibidas.

Este sentido de espacio que nos da la basílica , como si fuera una caja cerrada ha inducido a algunos autores a negar el hecho de que la basílica tuviera sentido espacial , ya que parece que la única preocupación era llevar la vista hacia el altar, pero esto no parece cierto ya que desde que se crearon las primeras basílicas grandes, se tuvo siempre la preocupación de crear un recinto espacial significativo en el cual se diferenciaran las distintas partes , incluso en muchas de ellas se incorporan recuerdos antiguos del arte romano como puede ser el enmarcar el altar mayor con un arco triunfal. Asimismo se cuidó siempre de que la orientación de la basílica fuera de oeste a este porque el este es el símbolo de la vida y de la resurrección.

En estas primeras basílicas con su nave transversal, origen del transepto, que simboliza la cruz de Cristo se dan las directrices de toda la arquitectura cristiana posterior y muchas de ellas han llegado hasta nosotros como por ejemplo articular la Iglesia entorno a un eje axial, mantener la dirección hacia el altar e incluso la forma de cruz con todo el simbolismo que eso trae consigo.

Todos los edificios paleocristianos se realizan con materiales pobres, dejándose al exterior el ladrillo a la vista y recubriéndose en el interior con mármoles y mosaicos.

San Pedro del Vaticano, hacia el 320, no conservada, tenía 5 naves

Santa María Maggiore- 440, Roma

San Pablo Extramuros- Roma


San Clemente- Roma


Santa Sabina- 432, Roma, siglo V, tres naves con arcadas sostenidas por elegantes columnas:
Santa Sabina
San Juan de Letrán, Roma, 313, una de las primeras y considerada la catedral de Roma


Santa María in Trastevere
EDIFICIOS DE PLANTA CENTRALIZADA: MAUSOLEOS Y BAPTISTERIOS
Los edificios de planta centralizada tenían una gran tradición en Oriente. Ahora se van a inclinar por la planta circular o poligonal. Se dedican al bautismo, baptisterios, y a mausoleos de los primeros santos y mártires de la nueva religión, como sucedía en la tradición griega en la que también se dedicaban a fines funerarios.
                                             San Juan de Letrán-Baptisterio
Entre los baptisterios destaca el de San Juan de Letrán: planta octogonal, edificio de pobre material al exterior y con ricos mármoles polícromos en el interior, presenta dos pisos de columnas divididos por un elegante arquitrabe que describen otro octógono alrededor de la piscina bautismal.
El mausoleo de Santa Costanza , en Roma, se erige para albergar el cuerpo de la hija del emperador Constantino. El edificio estaba constituido por tres círculos concéntricos de los cuales se ha perdido el exterior, compuesto de una columnata. El edificio conserva el muro macizo exterior, con pequeñas exedras semicirculares y rectangulares abiertas en él; al interior un segundo círculo apoya en columnas pareadas que sostienen arcos de medio punto. Entre ambos círculos hay un pasillo o deambulatorio cubierto con bóveda de cañón.

La ciudad de Rávena, en el nordeste de la Península itálica, se va a convertir en un centro artístico importante en los siglos V y VI. Aquí se levanta un mausoleo de pequeñas dimensiones: el Mausoleo de Gala Placidia, sobre el año 450. Es de planta de cruz griega, pobreza de materiales al exterior aunque los muros van amenizados por arcos ciegos que lo articulan y le dan ritmo. En el interior se recubre con mosaicos, un de los cuales lleva representado el martirio de San Lorenzo , uno de los primeros mártires cristianos.
Rávena sería pocos años más tarde una ciudad importante del imperio Bizantino mientras que el resto de la Península sucumbiría, como todo Occidente , al dominio de los pueblos bárbaros que acaban con los restos del Imperio Romano. Se abre ya paso una nueva época, la Edad Media.





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