lunes, 23 de noviembre de 2009

ARTE BIZANTINO: PRIMERA EDAD DE ORO


CONTEXTO HISTÓRICO
Al comenzar el siglo VI el viejo Imperio romano seguía sobreviviendo en Oriente. Los territorios occidentales habían caído en manos de los pueblos germanos. Los emperadores, desde Constantinopla, gobernaban de Egipto al Danubio.

Con Justiniano (527-565) Bizancio inicia un largo período de esplendor , durante el cual las tropas imperiales conseguirán dominar casi todas las tierras a orillas del Mediterráneo.
Su pujanza se mantiene hasta la caída de Constantinopla a manos de los turcos en 1453, momento en que Italia le toma el relevo.
Pero una cultura tan dilatada en el tiempo sufre altibajos. Formalmente suele dividirse en tres períodos:
- Primera edad de oro- siglo VI a VII/IX incluidas las luchas iconoclastas
- Segunda edad de oro, que acaba en 1204 con la llegada de cruzados a Constantinopla.
Tercera edad de oro - siglo XIV hasta 1453.

            El Cristianismo de esta zona del Mediterráneo se ve afectado por una total intromisión del poder político en la Iglesia (cesaropapismo) y por el cisma que la separó de la Iglesia de Roma. La organización del Imperio reflejaba el orden divino en la Tierra. El emperador es imagen de Cristo en ella por eso el arte bizantino  es un arte esencialmente religioso.

ARQUITECTURA, VALORACIÓN ESPACIAL Y SIMBOLISMO

No hay ruptura con la tradición romana , que pervive en las técnicas construtivas y en los materiales así como en los tipos arquitectónicos.
Interior de Santa Sofía donde se aprecian los materiales utilizados: opus latericio, así como las tecnicas romanas: bóveda de arista con spicatum

            Se sigue utilizando aquí el plan basilical aunque los bizantinos, debido a su ritual introducen la prótesis y el diaconicon, cámaras cerradas separadas de la Iglesia, dedicadas a ceremonias rituales. Siguen manteniendo el nártex pero añaden las tribunas que son pasillos que van por encima de las naves laterales. Hay una clara tendencia a la desmaterialización del muro abriendo numerosas ventanas y recubriéndolo con mosaicos que en las naves generalmente simulan cortejos con un sólo objetivo: acelerar la visión del altar y resaltar su importancia.
            La Iglesia se convierte en el símbolo  de la Corte, lo que es una aportación propia del arte bizantino, por eso tenderá a la grandiosidad: enormes cúpulas y bóvedas son soportadas por pilares que casi quedan oscurecidos entre tanto brillo y tanta luz. Estas iglesias son recintos fantásticos, inmateriales y de límites poco claros, como perdidos entre los mosaicos.
            El edificio en conjunto es concebido como un universo en pequeño, un microcosmos y cada una de sus  partes tiene un simbolismo concreto, destacando el de la cúpula, símbolo del cielo. Al utilizar tanto la cúpula es natural que el tipo de planta más querido sea el central, heredado de los martyria paleocristianos. Este plan central es generalmente poligonal o circular aunque también se utiliza la cruz griega que en este caso se inscribe en un cuadrado o en un rectángulo.
            Tanto si utiliza el plan basilical como el central, suelen usar más de una cúpula, generalmente de distintos tamaños, aunque haya una más grande, la principal, en la que se concentra la mayor riqueza ornamental. Esta cúpula se levanta sobre un tambor de ventanas cuya anchura va variando conforme avanza el estilo.
            Los edificios al exterior son de pobre apariencia, de ladrillo o piedra, enriquecidos con mosaicos o elementos arquitectónicos desde el siglo IX.
            Otra de las grandes aportaciones del arte bizantino es la forma de levantar la cúpula: para pasar de la superficie cuadrada a la circular se utilizan pechinas  que contribuyen además a darle a la cúpula mayor sensación de elevación y elegancia.
            Los capiteles de las columnas suelen estar labrados a trépano lo cual les confiere una gran belleza, además los decoran geométricamente o con vegetales (roleos, zarcillos) y encima del capital colocan un cimacio en forma de pirámide invertida y truncada.

            La gran expresión de la arquitectura bizantina es a la vez símbolo del mundo y del cielo que lo cubre: Santa Sofía  de Constantinopla, reflejo de la concepción estética de Bizancio.

            Fue mandada construir por Justiniano a dos arquitectos, Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, ambos griegos, quienes después de cinco años de trabajos muy intensos lograron terminarla en el 537. Se conserva bastante bien, salvo los mosaicos interiores que fueron destruidos , unos con la crisis iconoclasta del siglo VIII y otros por los turcos cuando fue convertida en mezquita. Toda ella está llena de significado litúrgico y todo fue establecido de acuerdo con un riguroso plan que se cumplió fielmente , de ahí que todos sus elementos formen unidad. Justiniano quiso que fuera el símbolo de la alianza entre el poder espiritual y el poder político en el estado teocrático que él quería representar, por eso para su construcción se movilizaron todos los recursos del Imperio tanto técnicos  como económicos.

            Su planta es muy original, rectangular pero ordenada entorno a una gran cúpula central que da unidad al conjunto. Esta cúpula está flanqueada al Este y oeste por dos semicúpulas del mismo diámetro que la central y estas a la vez por dos nichos semicirculares cada una.




            Los lados N y S están flanqueados por bóvedas de cañón que cubren las naves laterales. De esta forma se puede afirmar que en Santa Sofía se trató  de unificar la planta rectangular propia de las basílicas paleocristianas con la central de los martirya formando una nueva planta símbolo del cosmos.
 Por ello la parte esencial es la cúpula, que mide 31 m de diámetro y 55 m de altura, por eso fue construida con materiales muy ligeros y a pesar de ello presentó graves problemas de equilibrio, porque respecto a la cúpula del Panteón presentaba muchas novedades.
 Así por ejemplo mientras la cúpula del panteón descargaba su peso sobre los muros directamente, aquí esto no se podía hacer porque sólo cubría una parte del edificio, por ello hubo que inventar un sistema que soportase el peso sin recurrir a los muros, al mismo tiempo que el pasar de una superficie cuadrada a una redonda, lo cual se solucionó inventando las pechinas que se unen entre sí por grandes arcos y apoyan sobre pilares. Este empuje producido por la cúpula se traduce también hacia las semicúpulas laterales que van a su vez encuadradas por otras cúpulas mucho más pequeñas que se sujetan al exterior mediante grandes contrafuertes. 

En los lados N y S el empuje recae directamente sobre las pechinas y los pilares, contrarrestándolo mediante dos grandes arcos que actúan como contrafuertes.

            La base de la cúpula es un gran anillo llamado tambor que va horadado de ventanas las cuales además de proporcionar luz, enmascaran la unión de la cúpula con el resto del edificio. Como la cúpula apoya directamente sobre las pechinas, las paredes no tienen propiamente función de sostenimiento, por eso se puede abrir todo el número de ventanas que se quiera para hacerla más ligera y lograr que el edificio tenga gran luminosidad. Esto mismo es aplicable al resto de los muros.  

            Todo el interior presenta una gran unidad lograda por el ritmo ascendente de las líneas curvas hacia la cúpula que es el verdadero centro arquitectónico del edificio. A partir del vértice de la cúpula se produce el mismo movimiento pero descendente; los distintos volúmenes arquitectónicos van de mayor a menor. Gracias al sistema de cúpulas, semicúpulas y semicupulines se crea un espacio dilatado que cada vez  alejan más del espectador los muros del edificio, efecto que también viene sugerido por el gran número de ventanas que tiene.
            La decoración tenía también un papel muy importante, especialmente los mosaicos de las paredes que por la gran luminosidad del conjunto resaltaban y diluían la estructura arquitectónica en luz y color , por eso la arquitectura que esta iglesia representa es considerada anticlásica, por predominar lo sensorial sobre lo arquitectónico . El objetivo de todo esto es impresionar al creyente pero esto era más fácil de conseguir en el siglo VI que hoy, ya que hoy numerosas ventanas están cegadas y faltan los mosaicos primitivos. La pobreza de material es visible al exterior del edificio contrastando con el riquísimo  tratamiento estético interior donde se utilizan mármoles de diferentes colores, pórfido rojo, mosaicos ...

            Algo parecido se quiere hacer cuando se construye la Iglesia de los Santos Sergio y Baco de Constantinopla, pero no se logra en absoluto la originalidad de Santa Sofía.Esta iglesia fue construida en el 526 al 536 y costeada por la emperatriz Teodora. Es un edificio con un núcleo central octogonal alternando lados rectos y exedras. Sobre este cuerpo se levanta una cúpula con 16 plementos de ladrillo. El octógono interior se rodea de deambulatorio con tribuna en la parte superior

RAVENNA

            Justiniano emprendió la recuperación de los territorios perdidos del Imperio, de lo que surge un largo enfrentamiento con los godos. Destruye el reino ostrogodo de Teodorico (526) y en el 554 reincorpora Italia al Imperio como provincia, creando el Exarcado de Rávena.

            La figura de san Benito es de esta época. San Benito se apartó del mundo y fundó cenobios con casa madre en Montecasino. (Regula: Ora et labora) Fue un importante movimiento social.

            El edificio más importante de la Rávena bizantina es un edificio simbólico: San Vital de Rávena. Por su estructura, articulación de volúmenes, espacio interno y decoración musivaria se le puede considerar como el cénit de las técnicas y formas romanas, así como el ejemplo perfecto de simbiosis artísticas.Contemporánea de la Iglesia de los Santos Sergio y Baco, se considera más esbelta y mejor acabada que ésta. La planta es un doble octógono: el central se cubre con cúpula, el exterior va articulado en dos plantas, la inferior,crea un deambulatorio cubierto con bóveda y la superior crea unas tribunas abiertas hacia el espacio central en triples arcadas de medio punto. El espacio central va separado del exterior por exedras que crean un cuerpo regular. Sobresale un ábside poligonal y unas cámaras  (prótesis y diaconicon) semicirculares. El nártex, en el lado opuesto , se halla desviado del eje de la cabecera de la iglesia .

La iglesia recibe iluminación a través de las ventanas abiertas en el octógono exterior y en el tambor o base de la cúpula.
El sistema de cubierta se realiza aligerando la cúpula con una construcción a base de anforillas, insertas unas en otras, que van creando un entramado cubierto con una capa de hormigón (Termas de Caracalla). Aparte de la cúpula central, se cbre el deambulatorio con bóveda de arista y el ábside con bóveda de ¼ de esfera o cascarón, al igual que en las exedras del deambulatorio.


            El exterior de San Vital es de pobre apariencia pero el interior de la iglesia se cubre con una rica decoración de mármoles, pinturas y mosaicos, siendo éstos el principal atractivo del edificio. Los capiteles de las columnas aparecen con un cuerpo troncopiramidal invertido llamado cimacio,  que le confieren mayor esbeltez. Los capiteles se labran a trépano con motivos vegetales geometrizados.

Otra iglesia importante en la ciudad de Rávena es San Apolinar in Classe, basílica de origen paleocristiano, edificio de tres naves separadas por arcos de medio punto sobre columnas de mármol con capiteles bizantinos y cimacio. Presenta todas las características de una basílica paleocristiana (ver arte paleocristiano)



MOSAICOS BIZANTINOS
Las figuras se presentan sobre un fondo dorado. Los vivos colores alejan y conmueven al espectador y las referencias paisajísticas sirven para ayudar a comprender los asuntos tratados.. El hombre se representa como alma, no como individuo: los seres humanos son arquetipos de perfección poco realistas.
En el templo los lugares privilegiados se dedican a la representación de Dios todopoderoso : la cúpula (el cielo) representa a Cristo escoltado por ángeles. En las pechinas se representa a los evangelistas o sus símbolos: el tetramorfos. En el ábside , la Virgen como madre de Dios (theotocos) con el niño en brazos. Más abajo se sitúan profetas, apóstoles, santos, todo debidamente jerarquizado.
 De este San Apolinar in Classe destacan sobre todo sus mosaicos situados en el ábside. El santo del templo se presenta con un cortejo de ovejas, en alusión a los doce apóstoles y a esta representación se superpone otra de la transfiguración de Cristo con una cruz sobre el cielo estrellado. Sobre la cruz la palabra ICTHUS que significa  “pez” y son las siglas de Iesus Christus Filius Dei Salvatores El la parte inferior del ábside aparecen personalidades eclesiásticas. El rico cromatismo de verdes y azules crea un ambiente paradisíaco en el ábside.

            Como heredero del arte paleocristiano, el arte bizantino también prefirió el mosaico a la pintura mural porque ofrecía recursos decorativos superiores a la pintura mural, ya que sus pequeñas piezas o teselas pueden ser de nácar, vidrio, mármol y, entonces, además color, pueden producir brillos. Utilizan colores brillantes sobre fondos dorados o plateados, por eso los efectos de luz sobre ellos llaman inmediatamente la atención del espectador.

La máxima expresión del mosaico bizantino  es San Vital de Rávena, contemporáneo de Santa Sofía de Constantinopla, concluyendo su decoración bajo el obispo Maximiano. Los mosaicos, realizados entre el 527 y 547, cubren paredes y bóvedas y representan un programa que tiene como principal mensaje el triunfo de la iglesia, quiada por obispos y emperador.
 La parte más importante se encuentra en el presbiterio donde aparecen los cortejos de Justiniano y Teodora bajo el obispado de Maximiano.. A un lado del presbiterio aparece el cortejo de Justiniano y enfrente el de su mujer, Teodora., ambos rodeados de personajes de la corte, él por soldados y dignatarios de la Iglesia, ella por damas de compañía. La composición es frontal, personajes rígidos, hieráticos , maiestático ,  de grandes ojos almendrados, sin apariencia tridimensional. Los personajes aparecen aislados entre ellos, sin relacionarse. Los personajes secundarios dirigen su mirada al centro de la composición, dando carácter centrípeto a la composición. Los rostros están individualizados, siguiendo en este caso la tradición romana.

Justiniano se resalta por su pose, vestimenta y por el nimbo que confiere carácter sagrado  a la figura imperial; era el virrey de Cristo en la Tierra, cesaropapismo imperial.
Las figuras aparecen colocadas sobre el suelo, como si estuvieran colgando. El fondo dorado es neutro. Las figuran aparecen con una marcada tendencia a la isocefalia. Los ropajes muestran geometrización en sus pliegues.
En el cortejo de Teodora hay una referencia espacial en la puerta de la izquierda, la fuente o la venera detrás de la emperatriz. Hay una referencia a la epifanía  en la cinta del manto de Teodora. Eso les sitúa a los emperadores como sucesores de los Reyes Magos. Teodora lleva como ofrenda un cáliz y Justiniano una patena. La emperatriz y las damas de compañía aparecen ornadas con ricas joyas. 

La riqueza cromática de ambos mosaicos transmite el esplendor y opulencia de la corte de Justiniano. Otros mosaicos de la iglesia se hallan en el ábside Cristo sobre el orbe, y la bóveda (Agnus Dei), apareciendo escenas del Antiguo Testamento o la representación de los evangelistas.



EBORARIA
Cátedra del Obispo Maximiliano- 546-556- Trono de marfil; la figura protagonista de la decoración es San Juan Bautista acompañado de los cuatro evangelistas. Esta obra es expresión del poder episcopal. Existen estilos diferentes de varias manos. Influencia de sarcófagos. Rostros individualizados. Paneles decorativos con entramado vegetal, frutos y animales. Respaldo: escenas de pasajes evangélicos.



Términos:
Diaconicon- ábside lateral, especie de sacristía

Nártex- parte del atrio de la basílica paleocristiana, contigua a ella, porticada y reservada a catecumenos.

Prótesis- ábside lateral de la basílica paleocristiana opuesto al diaconicon, destinado a la eucaristía.

Cimacio- cuerpo troncopiramidal invertido que se coloca sonre los capiteles para dar ayor altura a las columnas.

Pantocrátor- Cristo en Majesta, generalmente conla mano derecha en actitud de bendecir

Theotocos- Virgen-madre que lleva al niño en su regazo como si de un trono se tratara.

Tetramorfos- Símbolos de los evangelistas: San Marcos, el león, San Lucas, el hombre, San Mateo , el toro,San Juan, el águila.


martes, 17 de noviembre de 2009

ARTE PALEOCRISTIANO




Al iniciarse la crisis del Imperio Romano, los emperadores Aureliano y Diocleciano toman como modelo a los soberanos absolutos de Oriente. Las religiones orientales de origen egipcio y persa se difunden entre los romanos. Hacia el año 40 en Antioquia surge un nuevo término, christiano, para designar a una nueva religión que se extiende con rapidez entre las comunidades judías de Siria, Egipto, Asia Menor y África del Norte.

El Primer cristianismo

El primer Cristianismo no constituye un cuerpo doctrinal homogéneo, siendo sobre todo influido por la escuela filosófica neoplatónica gracias a San Agustín. La influencia de estas escuelas filosóficas consideran lo percibido por los sentidos como pura ilusión. El alma es prisionera del cuerpo. La dualidad entre materia y espíritu, alma y cuerpo marcará toda la trayectoria del cristianismo..

La idea que da vida a la estética griega y romana sobre la observación realista y objetiva de la naturaleza, inicia su disolución.

El Cristianismo, religión oficial

Desde el año 313 con el Edicto de Milán, en época del emperador Constantino, el Cristianismo deja de estar perseguido. Años más tarde, con Teodosio, el cristianismo se convierte en religión oficial del Imperio Romano. En este momento comenzará a aceptar parte del legado cultural pagano, cristianizándolo.

Es en época de Teodosio cuando el Imperio se divide en Oriente y Occidente. Occidente vive sumido en una profunda crisis y no sobrevivirá a la penetración de los pueblos germánicos.

Mientras tanto, Constantinopla, ciudad fundada por el emperador Constantino a principios del siglo IV, se erige como la nueva Roma y será la capital económica, política y cultural del mundo.

Con anterioridad al Edicto de Milán y a la promulgación del cristianismo como religión oficial del Estado (391) las necesidades representativas del Cristianismo están condicionadas por una parte, por la tradición judía y la influencia neoplatónica, y por otra , por la tradición clásica que facilitará la creación de mensajes didácticos para transmitir a los fieles.

LA ICONOGRAFÍA PALEOCRISTIANA.
El primer cristianismo creará símbolos sencillos y variados, representados en las paredes de las catacumbas o cementerios subterráneos donde enterraban los cristianos a sus difuntos.

Una de las primeras imágenes utilizadas es la del Crismón: las letras griegas X (ji) y P (ro) superpuestas, las dos primeras del nombre de Cristo. A ellas se les suele añadir el símbolo de la cruz y a ambos lados la alfa y omega: primera y última letras del alfabeto griego (Cristo, principio y fin del mundo),E círculo asociado a la cruz hace referencia al Sol Invictus, a Cristo como la luz entre tinieblas.

Otros temas representados son el Buen Pastor (variante del Moscóforo y Hermes), símbolos vegetales y animales como el cordero, la paloma, la vid etc. que se convierten en alegorías del mensaje cristiano.

La pintura y escultura paleocristianas irán abandonando el realismo romano y dando mayor énfasis al estilo espiritualista, donde la belleza física no tiene cabida, sólo la verdad interior. Las imágenes se tornan planas, los trazos vigorosos y enérgicos, las figuras desproporcionadas de rostros con ojos grandes, como si fueran una ventana en la que contemplar la vida interior: los ojos son el espejo del alma.

ESCULTURA: LOS SARCÓFAGOS
Aunque no sea corriente construir enterramientos lujosos ni antes del Edicto de Milán ni después, algunos personajes importantes, siguiendo la tradición urbana, los preferían. Se hacían entonces en piedra o en mármol siguiendo la tradición aunque los frentes iban decorados con relieves cristianos.

Todos los sarcófagos, siguiendo la tradición romana llevaban decorados sus frentes, los más sencillos llevaban en el centro el retrato del enterrado muchas veces en el medallón lo mismo que en los extremos y entre las representaciones la decoración es de estrígilos que son acanaladuras en forma de s muy estilizadas . Sin embargo lo más corriente es que vayan decorados con escenas, unas veces en varios pisos y otras en uno sólo. Algunos de ellos llevan las escenas separadas por columnas pero en general unos y otros se caracterizan por su monotonía, su falta de orden en la distribución de los espacios y al ir tan decorados producen sensación de agobio.

Antes del Edicto de Milán abundan también en ellos los símbolos, por ejemplo el buen pastor, pero después del Edicto de Milán ya aparecen escenas bíblicas aunque muchas veces entremezcladas con otras paganas con las que no guarda ninguna relación. Algunas escenas son incluso muy bucólicas abundando las de la vendimia que tiene un marcado simbolismo cristiano.

Uno de los sarcófagos más conocidos es el de Junius Bassus de dos pisos que van separados por una cornisa y las escenas por columnas , lo cual indica en cierto modo un sentido espacial aunque poco marcado .Abundan en él las escenas bíblicas y evangélicas (Adán y Eva, Daniel en el foso de los leones, Prendimiento…) y las alusiones a la naturaleza, las figuras son delicadas e incluso alegres y al ir separadas por columnas se elimina un poco el sentido de continuidad y monotonía que es tan común en otros sarcófagos paleocristianos como lo había sido en los relieves históricos romanos.

LA BASÍLICA PALEOCRISTIANA : jerarquización del espacio

En el año 313 el cristianismo logra la libertad religiosa, y ello, ratificado después por el emperador Teodosio, traerá consigo la necesidad de crear un templo en donde se adore y se rinda culto a Dios.

Los planteamientos en torno al nacimiento y a la forma de la basílica fueron muchos, pero los más lógicos son los que consideran que la creación de la basílica como tal no puede ser más allá de la época de Adriano (s.II) y es precisamente durante la clandestinidad del cristianismo cuando se comienza a estudiar la posibilidad futura de construir un edificio apropiado para las funciones litúrgicas específicas.

La basílica se organiza jerárquicamente tanto por categorías de poder como sociales y de sexo. Así surge la cátedra para el obispo y dignidades eclesiásticas, en el centro, el altar y alrededor el coro de los presbíteros y el de los diáconos (que eran los que estaban a punto de ordenarse sacerdotes). El resto del edificio era la sala de los bautizados que ocupaban lugares separados por sexos. Antes de entrar en el edificio hay una especie de vestíbulo llamado nártex, que era el lugar en donde estaban los que se preparaban para recibir el bautismo. Todo este conjunto iba precedido de un patio con una fuente y a su vez patio y basílica iban aislados del exterior por un muro.

El sistema de muros está tomado de la arquitectura del Bajo Imperio y en las basílicas que tienen una nave sola este muro se abre a dos pisos de ventanas de arcos de medio punto quedando por encima otro trozo de un muro. Pero en las que tienen tres naves, en la central se suele sostener el empuje de los techos con columnas y arcos de medio punto y encima va otro muro estructurado como el anterior.
                                           San Juan de Letrán
De esta manera se crea un espacio articulado por una sucesión de columnas que soportan la superficie pesada del muro .La luz entra en abundancia por las ventanas y se proyecta en la decoración de mosaicos que hay en los muros. Las naves crean en un espacio continuo en torno a un eje central que culmina en el altar. Este altar suele ir enmarcado por un baldaquino que lo resalta y entonces, las compartimentaciones que pudieran producir las columnas pasan totalmente desapercibidas.

Este sentido de espacio que nos da la basílica , como si fuera una caja cerrada ha inducido a algunos autores a negar el hecho de que la basílica tuviera sentido espacial , ya que parece que la única preocupación era llevar la vista hacia el altar, pero esto no parece cierto ya que desde que se crearon las primeras basílicas grandes, se tuvo siempre la preocupación de crear un recinto espacial significativo en el cual se diferenciaran las distintas partes , incluso en muchas de ellas se incorporan recuerdos antiguos del arte romano como puede ser el enmarcar el altar mayor con un arco triunfal. Asimismo se cuidó siempre de que la orientación de la basílica fuera de oeste a este porque el este es el símbolo de la vida y de la resurrección.

En estas primeras basílicas con su nave transversal, origen del transepto, que simboliza la cruz de Cristo se dan las directrices de toda la arquitectura cristiana posterior y muchas de ellas han llegado hasta nosotros como por ejemplo articular la Iglesia entorno a un eje axial, mantener la dirección hacia el altar e incluso la forma de cruz con todo el simbolismo que eso trae consigo.

Todos los edificios paleocristianos se realizan con materiales pobres, dejándose al exterior el ladrillo a la vista y recubriéndose en el interior con mármoles y mosaicos.

San Pedro del Vaticano, hacia el 320, no conservada, tenía 5 naves

Santa María Maggiore- 440, Roma

San Pablo Extramuros- Roma


San Clemente- Roma


Santa Sabina- 432, Roma, siglo V, tres naves con arcadas sostenidas por elegantes columnas:
Santa Sabina
San Juan de Letrán, Roma, 313, una de las primeras y considerada la catedral de Roma


Santa María in Trastevere
EDIFICIOS DE PLANTA CENTRALIZADA: MAUSOLEOS Y BAPTISTERIOS
Los edificios de planta centralizada tenían una gran tradición en Oriente. Ahora se van a inclinar por la planta circular o poligonal. Se dedican al bautismo, baptisterios, y a mausoleos de los primeros santos y mártires de la nueva religión, como sucedía en la tradición griega en la que también se dedicaban a fines funerarios.
                                             San Juan de Letrán-Baptisterio
Entre los baptisterios destaca el de San Juan de Letrán: planta octogonal, edificio de pobre material al exterior y con ricos mármoles polícromos en el interior, presenta dos pisos de columnas divididos por un elegante arquitrabe que describen otro octógono alrededor de la piscina bautismal.
El mausoleo de Santa Costanza , en Roma, se erige para albergar el cuerpo de la hija del emperador Constantino. El edificio estaba constituido por tres círculos concéntricos de los cuales se ha perdido el exterior, compuesto de una columnata. El edificio conserva el muro macizo exterior, con pequeñas exedras semicirculares y rectangulares abiertas en él; al interior un segundo círculo apoya en columnas pareadas que sostienen arcos de medio punto. Entre ambos círculos hay un pasillo o deambulatorio cubierto con bóveda de cañón.

La ciudad de Rávena, en el nordeste de la Península itálica, se va a convertir en un centro artístico importante en los siglos V y VI. Aquí se levanta un mausoleo de pequeñas dimensiones: el Mausoleo de Gala Placidia, sobre el año 450. Es de planta de cruz griega, pobreza de materiales al exterior aunque los muros van amenizados por arcos ciegos que lo articulan y le dan ritmo. En el interior se recubre con mosaicos, un de los cuales lleva representado el martirio de San Lorenzo , uno de los primeros mártires cristianos.
Rávena sería pocos años más tarde una ciudad importante del imperio Bizantino mientras que el resto de la Península sucumbiría, como todo Occidente , al dominio de los pueblos bárbaros que acaban con los restos del Imperio Romano. Se abre ya paso una nueva época, la Edad Media.





martes, 10 de noviembre de 2009

Comentario de El Diadúmeno de Policleto



COMENTARIO DE “EL DIADÚMENO”
Diadúmeno: Obra del escultor Policleto, mediados del s.V aC. Copia en mármol del original en bronce. Estilo griego clásico.
En el siglo V a.C. la civilización griega alcanza su máximo esplendor. Durante esta etapa , Atenas se convierte en la gran triunfadora de las guerra médicas (sobre los persas). El sistema democrático se impone como forma de gobierno. La atmósfera de autoconfianza, la prosperidad económica y la inclinación antropocéntrica de los griegos , explican la creencia en que el ser humano, mediante la razón, puede perfeccionar el mundo que le rodea.
El espíritu de la época clásica se refleja en la frase de Protágoras “El hombre es la medida de todas las cosas”
En el terreno artístico ,esta preocupación de los griegos por lo humano tiene buen ejemplo en la escultura. Las representaciones humanas evolucionan desde los rígidos atletas (kuroi) del período arcaico hasta la expresión de emociones , las pasiones o la belleza sensual del período helenístico pasando por el perfecto equilibrio del arte clásico.
Este equilibrio fue alcanzado en Atenas en el programa constructivo del Partenón y en sus esculturas, realizadas por Fidias, paradigma de la perfección y la armonía clásicas.
Fuera de Atenas destaca la figura del gran escultor Policleto, nacido en la Argólida. Teórico de las proporciones, escribe un tratado El Canon en el que la finalidad es buscar lo bello ( kalos) y lo perfecto que viene definido como la armonía entre las partes del cuerpo. Policleto descubre una proporción de todas las partes entre sí y con el todo: es la symmetría o armonía. Para ilustrar su teoría realiza dos obras: El Doríforo o Canon y la que nos ocupa “El Diadúmeno” . La figura representa un joven atleta en actitud de ceñirse la diadema o cinta que le distingue como vencedor. Al igual que el Doríforo, la figura ejemplifica las proporciones ideales, la symmetría, entendida ésta como la conmesurabilidad de las partes. Todas las partes del cuerpo guardan relación entre sí, por ejemplo, la altura del cuerpo es exactamente de siete cabeza, el rostro se divide en tres partes iguales, una es la frente, otra entre la frente y nariz y por último desde ésta a la barbilla .La contemplación de la armonía numérica en los fenómenos tenía para algunos pitagóricos una finalidad espiritual: la contemplación de unas pautas divinas en la naturaleza.
Tanto en el Doríforo como en el Diadúmeno, además de las proporciones existentes, el cuerpo se ordena por un esquema quiástico o contraposto, rompiendo así con la tradicional rigidez del período arcaico: pierna derecha recta, sosteniendo el peso del cuerpo, equilibrada por el brazo izquierdo; pierna izquierda libre pero flexionada con contrapunto en el brazo derecho. El hombro izquierdo aparece más alto y el torso y la cadera se giran levemente. La novedad del Diadúmeno es su mayor naturalidad y menor rigidez, pues es posterior en el tiempo. Los brazos se elevan para ceñirse la cinta, el rostro aparece más relajado y la musculatura está más trabajada siendo el resultado de un mayor naturalismo.
Tanto el esquema quiástico como el sistema de proporciones de Policleto tendrán una influencia decisiva en la escultura del siglo IV (Praxíteles, Lisipo…) e indudablemente también en modelos del Renacimiento italiano, como los de Donatello o Miguel Angel.

PICASSO

Es inclasificable porque asume y reinterpreta las vanguardias. Antes de inventar el Cubismo pasa por varias etapas: Realista, Postimpres...